El puritanismo y el pánico moral acaban de golpear al dúo de satanic doo-wop, Twin Temple. Los esposos Alexandra y Zachary James denunciaron a través de sus redes oficiales que fueron expulsados de última hora de las próximas fechas que tenían programadas junto al reconocido músico de country tejano, Charley Crockett, debido estrictamente a su ideología y estética satánica.
La banda californiana —que mezcla magistralmente el sonido pop y soul de los años 50 y 60 con el ocultismo, lo que los ha llevado a ser cobijados con fuerza por la comunidad metalera internacional— iba a abrir los shows de Crockett en Oregon y California la próxima semana.
«Nos quitaron por nuestra imaginería satanista»
En un comunicado emitido el pasado miércoles 8 de julio, Twin Temple expresó su frustración ante la censura ideológica en pleno 2026:
«Hoy se nos informó que Charley Crockett ha decidido eliminar a Twin Temple de sus próximos conciertos de la próxima semana debido a nuestra imaginería satánica. Desafortunadamente, eso significa que no podremos tocar para ustedes como estaba planeado. Estamos realmente decepcionados, ya que teníamos muchas ganas de volver a verlos, y también por lo que significaba esto en términos de unir a diferentes tipos de personas y amantes de la música. Lo sentimos mucho… estamos agradecidos por su apoyo, no solo a Twin Temple, sino más importante aún, a la libertad artística».
Desde su trinchera, Twin Temple siempre supo que meter al Diablo en un género históricamente ligado al gospel y al cristianismo estadounidense les cerraría puertas en los circuitos comerciales. En entrevistas previas, la banda recordó cómo la misma industria les advirtió en sus inicios: «Te dijeron directamente: vas a alienar a todos, no puedes traer a Satanás a esto». Sin embargo, fue ese mismo atrevimiento el que los consagró dentro de festivales de rock y giras masivas con bandas de metal.
Hasta el momento, los representantes de Charley Crockett han guardado absoluto silencio y no han emitido comentarios sobre la expulsión del dúo, manteniendo los eventos en pie pero borrando todo rastro de los satanistas del cartel.