Una de las heridas más complejas en la historia del metal moderno ha sido abierta por sus propios protagonistas. Los miembros sobrevivientes de Mastodon —Brann Dailor, Bill Kelliher y Troy Sanders— han lanzado un revelador minidocumental de 35 minutos titulado The Mastodon in the Room, donde abordan por primera vez, y en sus propias palabras, la tormentosa separación de su icónico guitarrista Brent Hinds en marzo de 2025, meses antes de su trágica muerte en agosto del mismo año.
A través de un comunicado y sentados en un cine viendo archivos viejos de su compañero de 25 años, la banda decidió enfrentar las especulaciones y dejar las cosas claras:
«No es fácil hablar de Brent, él era nuestra familia, alguien a quien amábamos con todo el corazón. Era un hombre salvaje, nuestro hombre salvaje, y eso conllevaba algunos desafíos… Perderlo ha significado sentarnos con un tipo de duelo que nunca esperamos. No más abrazos, no más choques de palmas, no más desacuerdos, no más reconciliaciones. Esa parte ha sido dura, es real».
De acuerdo con Troy Sanders, los problemas de adicción al alcohol de Hinds comenzaron a quebrar la solidez del grupo de manera insostenible, alcanzando su punto más crítico durante las grabaciones del álbum doble Hushed and Grim (2021).
«Su disociación era muy evidente durante ese período. Los tonos oscuros, el alcohol y las cosas que lo tenían atrapado clavaron sus garras en él más fuerte que nunca… Los pocos años de gira de ese disco fueron el punto más débil en la solidez y el rendimiento de la banda en una década. Sabía en mi corazón que esto iba a estancarse, y después de estancarse, solo queda caer».
Tras años de intentar tener conversaciones serias e ignoradas durante los momentos de sobriedad diurna, la banda convocó a una reunión definitiva para establecer límites por el bien de su propia salud mental. En ese encuentro, Hinds simplemente se levantó, se marchó y posteriormente anunció en redes que lo habían despedido.
Brann Dailor describió ese día como algo «horrible» y jodido, pero dejó claro que la expulsión se hizo buscando provocar un cambio en su amigo:
«Desesperadamente queríamos a ese tipo de vuelta, pero nos demostró una y otra y otra vez que esa persona no iba a regresar sin un cambio drástico. Realmente veníamos de un lugar de amor. Pensamos: tal vez esto sea una especie de fondo para él. Teníamos que establecer límites y cuidar nuestra propia salud mental».