Por Roger Muñoz
Luego de haber agotado las entradas para su presentación en El Plaza Condesa, Motorama ofreció un segundo show en la Ciudad de México, en esta ocasión, la cita fue en SALA Puebla, donde los fieles seguidores de la banda rusa se congregaron para rendir culto a sus ídolos, ya fuera porque no alcanzaron boleto para el concierto del jueves o de plano no tuvieron suficiente.
No hay nada mejor para terminar el fin de semana que con un concierto, más si se trata de uno de los mejores exponentes de post-punk ruso, sin aglomeraciones en el transporte público, ni tránsito pesado, los fieles se fueron congregando poco a poco en el antiguo cine, hoy uno de los recintos para shows musicales más populares de la Roma.
Una tarde nublada que nos remite a la tundra siberiana fue el clima perfecto para que los nativos de Rostov-on-Don agasajaran a sus fans con una presentación más íntima, cercana a sus inicios en su natal Rusia, fue a las 20: 05 horas, que Vladislav Parshin y compañía se apoderaron del escenario, sin más preámbulo iniciaron el ritual con “Rose in the vase” de su álbum Calendar, la entrega del público a su banda fue inmediata, sin importar que sus visitas a nuestro país sean tan frecuentes que ya casi pagan predial.
Acompañados de un espectáculo de luces multicolor le suministraron a su público un nutrido repertorio de sus mejores temas de su discografía y no solo del extraordinario Many Nights lanzado el año pasado. Saltando de un álbum a otro en un viaje sonoro de poco más de 90 minutos, los asistentes gritaron, brincaron y corearon a todo pulmón temas como “He Will Disappear”, “Wind in Her Hair”, “Hard Times”, “Kissing the Ground”, “You & the Others”, “Alps” y “Heavy Wave” mientras los vendedores de cerveza se paseaban como leones enjaulados ofreciendo su producto ingeniosamente iluminado desde la base del vaso.
La pésima acústica del lugar, no impidió que los gritos del coro de chicas que estaban en la tercera fila cerca de la entrada revotaran por el recinto, pese a las fallas técnicas que aparecieron en más de una ocasión sobre el escenario, las cosas fueron fluyendo de la mejor manera posible para la banda y su extasiado público, quienes en todo momento le demostraron su apoyo al ‘tovarich’ Parshin cuando su voz amenazaba con desaparecer.
Justo cuando pensábamos que la velada llegaba a su fin con su salida del escenario, los fervientes gritos de Motorama, Motorama, Motorama, los hicieron volver para regalarnos dos dosis más de éxtasis: “Anchor” y “To The South”, para cerrar como los dioses del post-punk que son, uno de los que seguro quedaran como uno de los mejores conciertos de su gira Many Nights Tour.
Noche épica, donde quedó más que demostrado ese romance entre los rusos de Motorama y el público mexicano que no duda en manifestar su afecto por su banda sin importar cuantas veces vengan.
Lo único malo fue el servicio de paquetería que además de ineficiente se vio ridículamente caro (50 peje coins) ni en el Metropolitan y El Plaza lo cobran o el Lunario solo cobre $10 pesos. Si les gustó compartan sino comenten.
Setlist:
- Rose in the Vase
- Tell Me
- He Will Disappear
- Wind in Her Hair
- Hard Times
- Ship
- Homewards
- I See You
- This Night
- Kissing the Ground
- Two Stones
- You & the Others
- No More Time
- Normandy
- Devoid of Color
- Voice From the Choir
- She Is There
- One Moment
- Alps
- Second Part
- Heavy Wave
- Ghost
Encore:
- Anchor
- To the South
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