Zakk Wylde ha compartido nuevos detalles sobre la música que Ozzy Osbourne quería grabar antes de su fallecimiento, revelando que el legendario vocalista tenía claros sus planes sonoros para su siguiente trabajo en solitario.
En entrevista con NJ.com, el guitarrista, compañero de Ozzy desde finales de los 80, contó que el “Príncipe de las Tinieblas” buscaba un regreso a la vibra melódica y emocional de No More Tears (1991), uno de los discos más queridos de su carrera.
“Ozzy me escribía: ‘Zakk, hagamos otro disco. Me encantó cuando estabas en tu fase Allman Brothers y Lynyrd Skynyrd cuando hicimos No More Tears. Es pesado pero más melódico, no aplasta todo el tiempo’. Yo solo le decía: ‘Está bien, Oz, lo que quieras’”, recordó Wylde.
Según el guitarrista, el objetivo era un sonido pesado pero más melódico, no tanto en la línea más densa de los últimos años.
Ozzy falleció el pasado 22 de julio, solo 17 días después de su histórico concierto “Back To The Beginning” en Birmingham, su ciudad natal, donde actuó tanto con su banda solista como con los miembros originales de Black Sabbath. Fue la primera vez que la formación clásica se reunía en el escenario desde 2005.
Wylde señaló que nunca imaginó que esa sería la última vez junto a su “hermano”:
“No pensé ‘esta será la última vez que lo vea’. Hacíamos el show y ya, siempre positivos. Cualquier obstáculo siempre fue solo un bache en el camino”.
En su libro póstumo Last Rites, Ozzy había confirmado que, aunque ya no volvería a los escenarios, tenía la intención de grabar un nuevo álbum. Su muerte ocurrió debido a complicaciones cardíacas, tras años luchando con problemas de salud.
El funeral del ícono británico se llevó a cabo el 30 de julio en Buckinghamshire, mientras miles de fans salieron a las calles de Birmingham a despedirlo durante el cortejo.
Aunque ese álbum final quedará como un sueño truncado, Wylde dejó claro que Ozzy seguía pensando en música hasta el último momento —como lo hizo toda su vida.