YES: Mirror To The Sky
Por: Psychonaut
¿Cuántos cambios puede sufrir una banda y lograr permanecer relevante? Esa es la pregunta que debió hacerse Yes antes de sacar este nuevo álbum.
En los últimos meses las llamadas reseñas “profesionales” cuando sale el disco de alguna banda de las llamadas ‘clásicas’, se van por lo fácil al decir que es el mejor disco de la banda en la ultima década o peor aun, en 20 años si es que la banda es más veterana. Pero a las pocas semanas ya nadie habla de esos discos porque realmente son irrelevantes.
Yes ha tenido cambios obligatorios en los últimos años, y desde The Ladder, no ha logrado cuajar algo que sea del nivel de la banda; un disco después salió el terrible Magnification y poco más tarde Jon Anderson es sacado de la banda mientras estaba enfermo, en un acto que en su momento fue muy criticado.
Después de una década sin discos y tras cuatros discos (cinco si cuentas la regrabación de Fly From Here, la cual es excelente) la banda sigue sin encontrar su camino. De nueva cuenta sin Chris Squire por obvias razones (desde el disco anterior) y ahora, sin Alan White (ambos fallecieron). Así que la banda cuenta con solo un miembro de la formación clásica y ninguno de los originales.
Geoff Downes, quien es un excelente tecladista, está mas que ausente en este nuevo material y no solo en los créditos, en donde su nombre solo aparece en una canción, sino en lo musical donde rara vez lo escucharemos. Pero, la parte buena es que la banda encontró a Jon Davison; quien canta muy similar a Anderson y cuenta muchos años menos; y que se ha convertido en el principal compositor de Yes, imprimiendo su nombre en cinco de las seis canciones que componen este álbum.
Mirror To The Sky en su edición normal tiene seis tracks, mientras que la edición de lujo tiene 3 canciones bonus escritas por Howe en un disco extra. Como ocurrió en el disco anterior, su simple existencia es justificar un precio mayor del material en físico, ya que fácilmente cabrían todas en un solo CD y podría haber sido un mejor álbum.
El disco en general logra captar la esencia de Yes, pero de uno muy gastado. Las baterías son muy simples; los teclados ausentes; el peso en general recae en la guitarra, la cual es el sonido típico de Howe, pero sin ningún efecto; el bajo de Sherwood es quien hace un excelente trabajo al igual que la voz de Davison.
El sencillo “Cut From The Stars”, lanzado hace 2 meses, es sin duda alguna la mejor canción del álbum. Aquí Davison trata de sonar a un Yes fresco, pero la falta de energía en la banda es notoria y nos deja pensando ‘si así suena la mejor, ¿cómo será la peor?’ y así llegamos a “Luminosity”, una canción que no debería existir por ningún motivo, además es una canción muy larga.
“Living Out Their Dream” suena un poco más a un Yes de la era Drama, sobre todo porque está compuesta por Downes y Howe, lo cual le da más justificación y mejor sonido a la canción. “Mirror Into The Sky”, que da nombre al álbum y por mucho, la más larga cuenta con un sonido más profundo y a la vieja escuela con orquestaciones, sin duda, con una mejor producción y efectos hubiera logrado ser una clásica épica de la banda.
Así cerramos el disco con “Circles Of Time”, escrita solo por Davison. Un tema simple y muy plano. Así llegamos al bonus CD de la edición de lujo y las tres composiciones de Howe. Aquí si debemos reconocer que parecen ser sacadas de otro álbum, son canciones decentes y con mejor producción; con una mayor complejidad y más trabajadas en todo sentido.
Si vas a comprar este álbum, te recomiendo ir por la versión doble por el material extra; de lo contrario en la sencilla solo te vas encontrar con un disco que parecen ser sobras de lo que fue The Quest. El tiempo pasa y nadie lo puede detener, pero ya con tantos discos a sus espaldas y con cero miembros originales, la credibilidad de cualquier duda queda muy en duda, y uno se pregunta, si no mas bien sacan discos para justificar salir de tour.