La guerra fría en torno al legado de Accept sumó un nuevo capítulo. En una reciente entrevista con Rock Hard Greece, el icónico exvocalista Udo Dirkschneider reflexionó sobre los primeros años de la banda en Solingen, recordando que el proyecto germano llevaba media década rodando en los escenarios mucho antes de que la alineación clásica con Wolf Hoffmann y Peter Baltes tomara forma en 1976.
Según Udo, las raíces de la banda se remontan a finales de la década de los sesenta:
«El nombre Accept ya estaba a finales de 1969. Yo ya estaba de gira —bueno, no de gira como tal, pero hacíamos conciertos casi todos los fines de semana en Holanda, Bélgica, el sur de Alemania y alrededor de nuestra ciudad natal, Solingen y Wuppertal. Así que eso significa que antes de que llegaran los que todos consideran la formación original, como Wolf Hoffmann, Peter Baltes, Stefan Kaufmann y Jörg Fischer en 1976, yo ya llevaba casi ocho años haciendo shows con Accept de una u otra manera».
Lejos de limar asperezas, Udo volvió a señalar directamente a la gestión histórica de la banda y a la esposa y exmánager de Hoffmann, Gaby Hoffmann, por arrebatarle legalmente la titularidad del nombre en 1981 mediante contratos firmados a espaldas de su juventud:
«La mánager de Accept fue muy lista al hacernos firmar papeles para que todos los derechos del nombre pasaran a Wolf en 1981. En esa época firmábamos muchísimos documentos. Descubrí muy tarde que había firmado algo así. Acepté que es historia. Me va bien con U.D.O. y con Dirkschneider, puedo seguir tocando canciones de Accept. No importa si se llama Accept o U.D.O., la gente sabe lo que hay».
A pesar de haber anunciado hace once años que dejaría de interpretar material clásico de Accept en directo, Udo continúa haciéndolo bajo sus proyectos actuales, restándole importancia a quién posee el registro legal de la marca mientras sigan llenando recintos con el repertorio que él mismo ayudó a forjar.