A lo largo de su impresionante trayectoria de 50 años, Iron Maiden ha tomado muchas decisiones clave para su evolución como banda, pero pocas fueron tan difíciles para Steve Harris como la salida del vocalista Blaze Bayley en 1999.
En una entrevista reciente con Classic Rock, Harris habló sobre aquel momento y la difícil transición para el regreso de Bruce Dickinson a la agrupación.
«Honestamente, creo que algunas de las canciones de esos álbumes [The X Factor (1995) y Virtual XI (1998)] son de las mejores que he escrito. Pero eran bastante oscuras, probablemente porque mentalmente yo estaba en un lugar oscuro en ese momento, sin siquiera darme cuenta.»
A pesar de la conexión con esa etapa, Harris reconoce que la industria estaba cambiando a finales de los 90s con el auge del rock alternativo, lo que influyó en la decisión de regresar a la alineación clásica de la banda con Dickinson y el guitarrista Adrian Smith.
«Es la peor parte de estar en una banda. No es algo con lo que me sienta cómodo, nunca lo he estado y nunca lo estaré. Pero hay que hacer lo correcto para la banda.»
El regreso de Dickinson y Smith fue una prueba para Harris, quien quería asegurarse de que volvían por las razones correctas. El éxito del álbum Brave New World en el año 2000 confirmó que la banda estaba nuevamente en la dirección correcta.
«En ese momento supe que podíamos continuar tanto como quisiéramos.»
A pesar de su salida de Iron Maiden, Blaze Bayley ha seguido activo con su carrera solista y es recordado con respeto por los fans de la banda.