La banda británica Sleep Token está en camino de hacer historia con su nuevo álbum Even In Arcadia, que actualmente domina las listas de ventas tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos, superando a nombres como Arcade Fire, PinkPantheress e incluso Thom Yorke de Radiohead.
Lanzado el 9 de mayo a través del sello RCA, Even In Arcadia es el cuarto disco de la banda y marca su debut con una disquera major. La recepción ha sido sumamente positiva. Metal Hammer destacó que “puede dividir a los fans de toda la vida, pero casi con seguridad expondrá al metal a su audiencia más grande hasta ahora”.
Según la Official Charts Company del Reino Unido, Even In Arcadia ya supera las ventas de su antecesor Take Me Back to Eden y se posiciona como el álbum más vendido de la semana. PinkPantheress ocupa el segundo lugar con Fancy That, seguida por The Kooks con Never/Know. Arcade Fire se encuentra en el quinto puesto con Pink Elephant, mientras que Tall Tales, la colaboración de Thom Yorke con Mark Pritchard, también se perfila para debutar en el Top 10.
En Estados Unidos, el portal Hits Daily Double sitúa a Sleep Token en el primer lugar del Billboard 200 en su conteo de media semana. Sincerely de Kali Uchis se proyecta en segundo lugar, mientras que SOS de SZA permanece en el top 3.
La banda, conocida por su estética enigmática y anonimato, aparece actualmente en la portada doble del número 400 de Metal Hammer, representando tanto a la “House Veridian” como a la “House Feathered Host”. En el extenso artículo, colaboradores clave relatan el origen secreto del proyecto y el impacto de su líder, Vessel.
George Lever, productor de la banda entre 2016 y 2021, explica: “El punto de partida fue eliminar la idea de que la música que escuchas debe estar relacionada con la persona que la hace. Al ser anónimos, el oyente se ve obligado a conectarse directamente con lo que escucha”.
Nathan Barley Philips, cofundador de Basick Records, lo resume de forma más directa: “En términos simples, lo describíamos como ‘Sam Smith conoce a Meshuggah’. Así se lo explicábamos a quienes no lo entendían. Y créeme, en los primeros días había muchos que no lo entendían”.