Todavía recordamos cuando se anunció la pasada visita de Silverstein en México, esto fue hace unos años, específicamente en 2013 cuando traían el disco This Is How The Wind Shifts. La emoción corría por las venas y terminamos viéndolos en un gran show junto A Day To Remember.
Unos años después y ahora con el lanzamiento de su nuevo álbum I Am Alive In Everything I Touch los volveríamos a ver pero con The Word Alive y For The Fallen Dreams en el que posiblemente sea el mejor venue de la ciudad, El Plaza Condesa.
Después de una fuerte lluvia que sirvió para bajar el calor de la semana, El Plaza ya tenía gente esperando que se abrieran puertas para entrar y acomodarse en la valla y otros fueron a la mercancía oficial y arrancar con For The Fallen Dreams desde Lansing, Michigan. Con cinco discos en su haber ya causando expectativa desde horas antes que mandaron saludos a sus fans por redes sociales.
Su show potente desde los primeros riffs, cuernos al aire, celulares grabando mientras tocaban su set; pleno metalcore para entrar en calor. La banda recetó en aproximadamente 40 minutos “Strange Faces”, “The Big Empty” y “Substance” y al final, terminaron abajo del escenario saludando y tomándose selfies con la gente.
Un receso entre lo que cambiaban instrumentos y llegaría de nueva cuenta en México, The Word Alive como pasara en el 2014 en el Circo Volador cuando tocaron junto a Parkway Drive. Escuchamos «2012», «Wretched» y «Sell Out» mientras sus fans en éxtasis y la banda siempre agradeciendo. Fue en “Entirety” de su disco Life Cycles que el 90% de los que estaban reunidos grabaron ese momento en sus dispositivos, lo que hace años hubieran sido encendedores ahora fueron pantallas en alta definición. Terminaron con una buena frase, ‘este es el mejor show de las tres veces que hemos venido’
The Word Alive también se rifó, por donde lo quieran ver fue uno de sus mejores shows en nuestro país, abriendo con un grio de guerra a México y “2012” seguidas por “Wretched Of The World”, “Sellout” y “Lights & Stones”. Siempre llenos de adrenalina, como niños con sobredosis de azúcar se reventaron “Made This Way”, “Misery”, “Life Cycles”, “Overdose” y cerraron con “Trapped”.
Por último, los canadienses de Silverstein harían su arribo al escenario, con otro look porque bien lo dijeron en una entrevista para Eyescream All Access, ‘¡A veces un hombre sólo quiere un corte de cabello!’ pero con la misma fuerza en el entarimado, es más, mejor que antes ya que se notan mucho más unidos y coordinados.
Fue un set como se esperaba, sin mucho alarde ni perdiendo tiempo hablando de más, la noche era larga con tres bandas y los presentes querían seguir con la energía a tope, arrancando con “Stand Amid The Roar”, “You Sword vs My Dagger”, “Massachussetts” y “Sacrifice”.
Fue un repaso por todos sus discos, llenando expectativas de viejos y nuevos fans así que no fue extraño escuchar “Smashed”, “Smile In Your Sleep”, “Still Dream”, “Vices”, “Arrivals”, “Ghost”, “Retrograde” y “To Live and To Lose”. Luego el momento más emotivo, sí EMOtivo al ver encendedores y celulares brillando como en los viejos conciertos, la cara de Shane lo decía todo.
El momento final se acercaba, todos sabían que en especial una canción no podría faltar, de hecho nunca debe faltar en un concierto de Silverstein; así que todo cerró con “Karma” y sí, “My Heroine” gritado a todo pulmón por todos los que estaban ahí presentes.
¿Quién dijo que el emo había muerto?