Sharon Osbourne ha anunciado oficialmente su retiro de la industria musical, poniendo fin a una carrera que ha abarcado décadas, justo después del emotivo concierto de despedida de su esposo, Ozzy Osbourne, con Black Sabbath.
El histórico adiós tuvo lugar el pasado 5 de julio en Villa Park, en Birmingham, la ciudad natal de los pioneros del heavy metal. Durante el evento, Ozzy se reunió sobre el escenario con los miembros originales de Black Sabbath — Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward — para ofrecer una última y monumental actuación, cerrando así un capítulo clave en la historia del rock y el metal.
Sentado en un dramático trono negro con alas, Ozzy ofreció un set lleno de energía, pese a sus persistentes problemas de salud, incluidos los efectos de su diagnóstico de Parkinson, revelado en 2020. El evento “Back To The Beginning” también contó con actuaciones de gigantes del metal como Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, entre otros.
En declaraciones a Billboard, Sharon Osbourne, de 72 años, confirmó su decisión de alejarse de la industria para siempre.
“He estado en esto desde que tenía 15 años, y he terminado,” afirmó. “Queremos vivir nuestra vida y hacer lo que queramos hacer, sin tener que seguir más itinerarios.”
Sharon conoció a Ozzy en los primeros años de la década de 1970, cuando su padre, Don Arden, era el manager de Black Sabbath. Tras la salida de Ozzy de la banda, ella tomó las riendas de su carrera en solitario, llevándolo a convertirse en una superestrella mundial. Su historia conjunta se ha convertido en una de las más emblemáticas de la música.
Según reveló Sharon, el deseo final de Ozzy era despedirse adecuadamente de sus fans.
“Él seguía diciendo: ‘Es mi único arrepentimiento’ y ‘Quiero tener la oportunidad de decir gracias de verdad’,” recordó Sharon. “Y pensamos que esta sería la mejor forma de hacerlo. Es una celebración de Ozzy, de Sabbath y de la música.”