Shane Embury, el emblemático bajista y motor creativo de los pioneros del grindcore Napalm Death, se abrió por completo en una reciente entrevista con Paul McNamee de The False Face. El músico detalló las severas crisis de salud por pancreatitis que lo obligaron a bajarse de varias giras y cómo este golpe de realidad lo llevó a confrontar su adicción al alcohol.
Embury confesó que la pancreatitis —una dolorosa inflamación del páncreas— lo ha llevado al hospital en tres ocasiones distintas a lo largo de su vida. El detonante definitivo ocurrió el año pasado, apenas a las tres semanas de iniciar una extenuante gira junto a Melvins. El bajista tuvo que abandonar el tour de emergencia debido a que su cuerpo colapsó por el consumo desmedido de alcohol.
«No te gusta pensar que eres un alcoholico, dices: ‘No, lo tengo bajo control’. Pasaron muchos años en los que no tomé nada, pero últimamente el hábito se volvió a colar», admitió. «Mis compañeros en Napalm Death se preocuparon mucho por mí. Probablemente no querían despertar un día y encontrarme muerto en la litera del autobús. Fue muy irresponsable de mi parte«.
Tras abandonar los escenarios, Embury asistió por primera vez a Alcohólicos Anónimos (AA), combinando las sesiones con lecturas de psicología junguiana para entender qué lo empujaba a autodestruirse:
«En la superficie puedes decir: ‘Bueno, eres un tipo exitoso’. Tengo a mi familia, tengo múltiples proyectos, ¿entonces por qué empujarte a extremos tan jodidos? Creo que me quemé. Llegó un punto en el que estaba girando con cuatro o cinco bandas al mismo tiempo. Si intentas ignorar a tu cuerpo, este te va a dar un golpe y te dirá: ‘Mira esto'».
El músico también reconoció que el encierro durante la pandemia y la dualidad entre ser una «estrella» en el escenario y regresar a casa a ser padre y esposo tensaron sus relaciones familiares, un proceso de introspección que describe como «buscar la versión auténtica de uno mismo».
Toda esta catarsis sirvió como base para su esperado álbum debut como solista titulado Bridge To Resolution, compuesto durante la pandemia y los momentos más crudos de su crisis personal.
El disco —que cuenta con la participación del baterista Carl Stokes (ex-Cancer) y la producción de Simon Efemey (Paradise Lost, Amorphis)— sale a la luz de manera oficial este viernes 26 de junio y es descrito por el propio Embury como un viaje que va desde la desesperación hacia la resolución, abordando el concepto psicológico de «integrar la propia sombra».