Shannon Hoon llego a la inmortalidad del rock por varias cosas. Ser el vocalista de Blind Melon aunque por poco tiempo (solo dos discos), su buen onda (comprobada en el Woodstock ’94) y por morir joven (28 años) de una sobredosis.
Estuvo a días de ser parte del fatídico club de los 27 pero el final terminó siendo el mismo, pero hay un detalle que pocos saben, en pleno auge de las cámaras portátiles de video se grababa casi todos los días con algo de su vida, era como ser el precursor de las historias de Instagram sin querer ser influencer ni nada por el estilo. Esto también gracias al fotógrafo Danny Clinch (grabaron casi 200 horas).
Los amigos de Hoon, Taryn Gould y Colleen Hennessy recopilaron todo y armaron el documental llamado All I Can Say; frase de su máximo hit “No Rain” del disco homónimo de 1992. Esto dijeron los involucrados en el proyecto:
‘Nos dimos cuenta que básicamente teníamos los videos de un chico que se grababa obsesivamente por cinco años, desde antes de ser famoso hasta literal, el día de su muerte. Era el crepúsculo de la tecnología donde todos se filmaban a otros y él iba una curva adelantado. Es una especie de sus primeros momentos que estaba documentando su propia vida.
Era realmente un personaje fascinante, Se convertía en tu mejor amigo de inmediato. Su energía era genial. Era muy creativo y súper amistoso. En definitiva pasó un gran tiempo y disfrutó el rock and roll y su estilo de vida, eso es seguro’.