
Por Bruce Alexander
Bastante grande era la promesa de poder ver el magno regreso a la Ciudad de México de Plastilina Mosh en un concierto en solitario, y demonios, superó la promesa por demasiado; la presentación del Vive Latino se quedó corta. Se reprogramó (estaba pactado a fechas cercanas del temblor de septiembre del 2017) a una fecha bastante peculiar como lo es el 14 de febrero, donde las parejas más románticas optaron por pasar unas horas de su noche en pleno baile para poder recordar temas que marcaron una generación musical de México, una banda que después de algunos años de descanso se dio el tiempo de demostrarnos porque son uno de los máximos exponentes de la música regia.
Jonás González y Alejandro Rosso son la mente maestra detrás de este grandioso proyecto, que se enfoca en combinar varios géneros como rock, rap, electrónica y más con letras bastante random y prueba de que no han cambiado esta fórmula tan eficaz, fue la canción “JA JA JA” con la cual dio inicio esta magna velada y a pesar de ser el sencillo más reciente, los fans más eufóricos ya se sabían la letra y ritmo como si su vida dependiera de ello. Pero Plastilina pensó en los fans un poco más viejos que probablemente no estaban tan familiarizados con su nuevo material así que aprovecharon para tocar “Millionaire”, “Human Disco Ball” y “Enzo”.
Este show se dio a conocer desde el inicio como la presentación del nuevo material de los P-Mosh, por lo cual en la velada pudimos escuchar bastantes rolas nuevas pero aun así el equilibrio de canciones era bueno, desde “MJLM”, “Conquistador” y la rola que grabaron con Al Jourgensen de Ministry titulada “Tío Al”, la cual por cierto es probablemente la mejor de las nuevas, hasta clásicos como “Alo”, “Nalguita” y “Mr. P. Mosh” se encontró un rato bastante agradable que lograba crear un ambiente apreciación hacia lo nuevo y también te hacia brincar mientras gritabas el coro de aquellas rolas que escuchaste durante 10 años en la radio.
Una de las cosas más destacables de la noche fue el DJ Trayze que se rifo el viaje desde Washington y cuenta con varios premios en competencias, los cuales son bien merecidos ya que pareciera que lleva tocando con la Plastilina desde sus inicios, ha estudiado muy bien las rolas y el estilo para poder crear el ambiente perfecto. Jonás aprovechaba los pequeños intervalos entre algunas canciones para decir algo gracioso, como decir que antes del nacimiento de P-Mosh, ‘Rosso estaba en una banda bien fea y el tocaba metal en una banda chida’.
El único factor en desventaja en el concierto fueron algunos fans que de plano ni el pie movían, lo cual a veces apagaba el ambiente en ciertos puntos del recinto, preferían estar hablando aunque estuviera sonando “Danny Trejo” o canciones que casi nunca se escuchan en vivo como “Ode To Mauricio Garcés”. Dejando fuera a esos fans, el show fue algo totalmente increíble en cada aspecto, desde iluminación, visuales y algo que no todos los shows pueden presumir, una ecualización ideal del sonido, especialmente aquí en la cual el bajo tiene que sonar bien definido y la prueba de que estaba en los niveles correctos fue en “MJLM” (sí, Michael Jackson, Luis Miguel que crearon simplemente para molestar a los que hacen pop actual) donde hay dos bajos y ambos sonaban claro.
Los factores pasados, combinados con un Plaza Condesa lleno y una banda que logró demostrar que la música en estos tiempos no es un impedimento para crear canciones sin pretensiones y experimentales como lo han hecho desde hace 20 años, no han perdido el toque e inclusive regresa más fuerte que nunca, esperamos tenerlos pronto de vuelta ya que dieron una doctrina musical y con lo que se escuchó en la noche, es suficiente para saber que su nuevo disco será un mind blow cuando podamos comprarlo y escucharlo, la Plastilina Mosh ya llegó y la acción apenas comienza.