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User Review
( vote)Por Psychonaut
Muy probablemente este es el disco más esperado en los últimos 20 años de la historia del rock, pero no es exactamente lo que algunos fans esperaban, lo primero es que hay que entender que es en realidad este disco. Durante las grabaciones del Division Bell, la banda grabo más de 20 horas de material, del cual se decidió que se usaría para este disco y que no, pero la banda planeaba sacar un disco más bien ambiental e instrumental con el nombre de “The Big Spliff”; al final se decidió que no saldría y quedó enlatado.
En 2012 y algunos años después de la muerte de Richard Wright (2008) se tomó la decisión de volver a escuchar ese material y así, Dave Gilomur le pide a Phil Manzanera que lo escuche y decida en que se puede trabajar. Así se logró crear cuatro piezas de aproximadamente unos 14 minutos, (el disco se encuentra dividido en partes, como si fuera un LP doble; cada lado rondando los 14 minutos). Así es como Dave, Phil, Youth (Killing Joke) y Nick se reúnen para trabajar estas canciones, regrabando partes, terminándolas y creando un disco con el Pink Floyd más ambiental posible, con solo una canción donde canta Gilmour.
El disco abre con lo que llaman el lado 1, son 3 composiciones co- escritas entre Dave y Richard, las primeras dos son realmente de mayor duración para acabar con una que sirve de interludio. La primera, “Things Left Unsaid” podría ser un equivalente de “Cluster One” o de “Signs Of Life” pero aun más del lado del sintetizador y con una guitarra poco perceptible. Esto dando lugar a “It’s What We Do”; que podría recordar mucho a la parte instrumental del “Wish You Were Here”; es una excelente pieza y sin duda, una de las mejores del disco y que continúa en su estilo con “Ebb & Flow”.
Así entramos en el lado 2 del disco que inicia con “SUM”, que arranca muy ambiental y pasa a ser guiada por la guitarra que pudiera recordar un tanto a Echoes, dando lugar a “Skins”, canción en donde predominan los ritmos y la batería y recuerda al Ummagumma pero mucho mejor logrado. “Unsung” sirve también de interludio con partes previamente escuchadas y cierra con “Anisina”, donde domina el piano y el sintetizador; muy al estilo de “Momentary Lapse Of Reasson”, con uso de saxofón y la clásica guitarra de Gilmour, otra de las piezas claves de este disco.
El lado 3 es sin duda el más ambiental de todos, con piezas cortas, que en un inicio suenan a partes instrumentales de la era de Division Bell que nunca vieron la luz. El resultado es excelente pero no hacía falta dividirlo en siete partes; ya que las primeras 3 piezas bien podrían haber formado solo uno. Dentro de las cuatro restantes de estas destaca mucho “Allons-Y (1)” que podría recordarnos a “Run Like Hell” o una vez más al primer disco de Dave de solista. Por desgracia la pieza no dura ni dos minutos, para dar paso a “Autumn ’68” con un órgano de Iglesia. El sonido característico de Richard y sus composiciones, que da lugar a la segunda parte de “Allons-Y (2)”; muy similar a la primera y que es raro no sea solo una pieza, para cerrar con la 7ma y última canción de este lado “Talkin’ Hawkin”, la cual contiene la voz del físico matemático Stephen Hawkins, quien es quien también habla en “Keep Talking” del Division Bell, haciendo así su segunda aparición en un disco de la banda, en general este lado aun siendo el más ambiental tiene tres de las mejores piezas del disco o mejor dicho, cuatro de ellas, aunque una está dividida en dos partes.
El lado final, en edición normal (ya que la de lujo contiene tres canciones más) inicia con “Calling” en tono muy ambiental, una vez más parece ser solo un largo interludio para “Eyes To Pearls”, una excelente pieza bien lograda para dar lugar a “Surfacing”, que bien pudieron estar juntas como un solo track sin cortar en demasía el disco. Esta sirve como antesala de una de las mejores, “Louder Than Words”. La única canción donde cantan en todo el álbum, un excelente sencillo que por desgracia no es representativa del resto del disco, 100% dedicada a la memoria de Richard Wright, la cual puedes oír abajo en el video.
En su edición de lujo, el disco aun tiene tres canciones más: “TBS9” que bien podría estar en el Obscured By Clouds; seguida por “TBS14”, muy probable del álbum que no salió. Ambas muy desarrolladas en comparación de otras piezas, para cerrar con “Nervana”, guiada por la guitarra al estilo de “Young Lust” de The Wall, Una de las mejores canciones que se antojaba para más y con voces seguramente se convertiría en un clásico.
El material es un recordatorio de los momentos más experimentales de la banda en la era del Umagumma, Obscured By Clouds o los instrumentales del lado B de Momentary Lapse Of Reasson. El resultado es realmente bueno, si crees que Pink Floyd es The Wall este material te va decepcionar de gran forma. Al final lo que la banda buscaba con este disco es darle un adiós a su amigo usando lo que dejó grabado Richard Wright, ya que en este disco mucho del material fue escrito por él y Dave. De lo que se grabó en algún momento como “The Big Spliff” se usó muy poco material, lo cual indica aún hay horas de material que bien podrían salir de alguna manera en un determinado momento.
En general una obra al más puro estilo de Pink Floyd, que se vuelve para algunos tediosa por ser instrumental, hubiera ayudado tener menos edición y quitar unas piezas o desarrollarlas más para que este fuera uno de los mejores de su catálogo, para lo que se quiso hacer, es un excelente disco.
Things Left Unsaid / It’s What We Do / Ebb and Flow / Sum / Skins / Unsung / Anisina / The Lost Art Of Conversation / On Noodle Street / Night Light / Allons-Y (1) / Autumn ’68 / Allons-Y (2) / Talkin’ Hawkin / Calling / Eyes to Pearls / Surfacing / Louder Than Words.
Edicion de lujo:
TBS9 / TBS14 / Nervana