
El pasado domingo, Oz Fox, guitarrista de Stryper, se derrumbó sobre el escenario mientras tocaba en Las Vegas con Sin City Sinners. Más adelante, la banda confirmó que la caída fue a causa de un ataque compulsivo y que el músico no les podría acompañar durante su gira por Australia y Japón.
Se hizo una campaña para recaudar fondos y poder librar los gastos médicos de estas operaciones que son bastante costosas y además, hoy se reveló que Fox tiene dos tumores y que ahora que esté fuera del hospital, tendrá que esperar seis meses para ver si estos crecen ya que no pueden ser removidos por decisión del músico porque es una operación riegosa (además, va contra la ideología religiosa de Foz), así lo ha confirmado su esposa Annie Lobert.
‘El tumor en el oído no es de mucho peligro como el de la parte trasera del cerebro. Ambos son inoperables’. De la misma forma, Lobert mencionó que Foz fue liberado de medicamentos de alto impacto y otros para controlar la presión arterial.
Entre una lista de cosas que ha puesto Lobert como medidas de prevención y del estado actual de su esposo, deja en claro que su religión es más fuerte cada día. Entre la serie de problemas que tiene está el dolor ya que se rehúsa a usar narcóticos y solo Tylenol; no puede comer ya que su lengua ha sido lastimada; su brazo está debilitado a tal forma debido a los golpes de su caída; dolores de cabeza acompañados por nausea además de pérdida del apetito.
Hasta le momento solo piden una oración para sus nuevos doctores, los nuevos medicamento, a Dios para evitar la cirugía y la recaudación de fondos.