
Un estudio reciente publicado en el diario Plos One examina como la complejidad de un estilo particular de música puede incrementar o disminuir las ventas de discos. El estudio demuestra que “la venta de discos de un estilo particular de música aumenta conforme la complejidad de la instrumentación decrece” lo cual se puede entender como que “la música se vuelve más sustentada en fórmulas una vez que el género que sea alcanza el éxito comercial”.
La muestra para el estudio se compuso de más de 500 mil discos de 15 géneros distintos y 374 estilos tales como jazz, rock y black metal. Se usaron como muestra discos editados entre 1955 y 2011 y se tomó en consideración el uso de cerca de 500 instrumentos.
De acuerdo a The Atlantic, “los estilos que usan instrumentos genéricos encontrados en la mayoría de los géneros tienen baja complejidad mientras que los estilos que tienen una mayor instrumentación y que se usan en menos sub géneros tienen una mayor complejidad”. ¿Por qué sucede esto? Bueno, de acuerdo al estudio tenemos una tendencia a popularizar estilos con poca variedad y con músicos con habilidades similares. Sólo un número pequeño de sub géneros de la música popular se las arreglan para tener un nivel instrumental complejo durante un periodo extendido de tiempo.
Como señala The Atlantic, géneros como el euro house, el disco y el pop rock decrecieron en términos de su complejidad pero aumentaron en términos de venta de discos. En contraparte, géneros como el rock alternativo y el hip hop se volvieron más complejos musicalmente hablando pero sus ventas en términos generales decrecieron.