Durante su presentación en Tucson, Arizona, Morrissey tuvo que abandonar el escenario a la sexta canción por quedarse sin voz.
Fue al término de tocar el hit ‘Everyday Is Like Sunday’ que el británico decidiera terminar, su tecladista Gustavo Manzur tomó el micróono para decir que ‘su voz está muerta. Ya lo oyeron. Ha estado tratando, tratado realmente demasiado. Salió y trató. Su voz realmente está muerta. Lo sentimos. Él lo siente. Saben que trató’.
El ex vocalista de The Smiths también conocido como ‘Mozz’, al poder tener contacto con la prensa de la ciudad fue lo siguiente:
Parece que deje la mitad de mi voz en Guadalajara. Pero me pararé aquí y cantaré y si es necesario, caeré muerto’.
Para la gente de Tucson, parece que se reagendará el concierto según el promotor y todo indica podrá cantar en San Antonio.