En una reciente entrevista para el programa de radio Trunk Nation de SiriusXM, el actual baterista de Scorpions y leyenda de Motörhead, Mikkey Dee, abrió su corazón para detallar la aterradora experiencia médica que vivió el año pasado, cuando un simple esguince de tobillo se complicó al grado de provocarle una sepsis que puso en riesgo su vida y su extremidad derecha.
Dee detalló cómo una lesión aparentemente común se transformó en una emergencia médica severa en cuestión de horas, afectando de manera drástica su cuerpo:
«Tuve un susto enorme. Me dio sepsis y mi pie derecho se estaba hinchando como un jamón de Navidad viejo. Me tuvieron que hacer tres operaciones en las que me abrieron el pie y la mitad de la pierna. Estuve muy cerca de perder la vida porque ingresé con una infección tremenda en el cuerpo, y luego hubo un temor muy grande de perder la pierna derecha, pero afortunadamente respondí bien a los antibióticos. También supongo que me ayudó el tener un cuerpo fuerte».
El músico explicó que la enfermedad lo tomó por sorpresa debido a que no presentó los síntomas comunes asociados a este tipo de infecciones generalizadas, como una fiebre alta. Sin embargo, su intuición lo obligó a buscar ayuda antes de que fuera demasiado tarde:
«Simplemente sentí que algo estaba realmente mal y me iba sintiendo peor cada hora. Al final terminé llamando a una ambulancia. Me estaba poniendo amarillo; la infección ya había alcanzado mi hígado y la vesícula biliar. Todo mi cuerpo se estaba apagando».
A pesar del enorme susto y de las tres cirugías reconstructivas en la pierna, Mikkey Dee confirmó que se encuentra completamente recuperado y con los exámenes limpios, listo para cumplir con los próximos compromisos de Scorpions, incluyendo su residencia en Las Vegas programada para septiembre de este año.