Por Mario Valencia
Desde el 2011, Pussy Riot ha sido un colectivo que ha generado mucha polémica y fascinación su entorno. Formado en Moscú, el grupo ha realizado diversos actos contra la ultra derecha en su país, caracterizada por su postura anti-LGBT y de enorme peso religioso. El año pasado, dos de sus integrantes, Alexey Knedlyakovsky y Lusine Djanyan junto con sus hijos, intentaron escapar a Suecia para evadir el arresto domiciliario que enfrentaban. La pareja buscaba protección para sus infantes tras la constante amenaza de grupos de derecha por sus constantes comentarios contra Vladimir Putin. Sin embargo, su petición de asilo político ha sido rechazada y enfrentan una deportación.
Estos detalles fueron dados a conocer a través del Twitter oficial de Pussy Riot. Uno de sus miembro más notables, Nadya Tolokonnikova comentó: “el riesgo es real. A finales del 2017, un activista ambiental en Krasnodar, Andrey Rudomakha, fue atacado por y golpeado. Tuvo daño cerebral y la nariz rota. Cabe destacar que los culpables, nunca fueron encontrados porque estaban coludidos con las autoridades”.