Por Chico Migraña
Toda lista tiene sus decisiones levanta ceja, y en el caso de la banda de metal que más opiniones ha dividido en la historia esa regla no podría ser excepción.
1- Disposable Heroes
Disposable Heroes es una canción perfecta. El riff de entrada es brutal y veloz como pocos, acentuado siempre con el trabajo de Lars en los platillos. Luego la parte lenta parece que rompe la canción pero se vuelve a acelerar y a volver lenta con un riff machacante que da entrada a una letra anti guerra muy bien trabajada. Luego en el verso todo es velocidad y en el coro, para que quede claro de lo que la canción otra vez baja un poco el frenesí. A la mitad entra un riff más rítmico que prepara el camino para un gran solo de Hammett y luego la pausa, el silencio para la que la rasposa voz de Hetfield grite “I was born for dying”. Sencillamente una maravilla de canción. De las mejores de thrash de la historia.
2- Master of Puppets
El riff central de la canción debe ser uno de los más reconocibles en la historia del metal. Probablemente de los primeros himnos del thrash que se cantaban a todo pulmón en estadios. Como era costumbre en esos años en que estaban enojados contra el mundo, la letra sobre las adicciones va caminando sobre diversos riffs un poco más lentos que los de otras canciones pero con un enorme toque de melodía. Ala mitad de la canción rompen la fiereza y tocan un lick y un solo que hoy en día se corea en todo el mundo, es casi como un toque de blues en medio de una fiesta thrasher para que terminando regrese ese sonido crudo que en su momento cambió la cara al metal. Luego viene otro riff contundente que adorna un solo mucho más rápido y metalero. Metallica jala a su antojo los hilos de su audiencia cada vez que toca este tema.
3- Dyer’s Eve
No importa qué tanto falte el sonido del bajo de Jason Newstead en el disco …And Justice For All, es una joya de disco y entre sus gemas la que más destaca es Dyer’s Eve. Otra vez velocidad y precisión a tope y otra vez una letra maravillosa. Es la canción que un padre jamás querría que le cante su hijo, y justo lo real de las palabras envueltas en un riff que luego del de la entrada es más bien lento aunque la batería va a toda velocidad lo hacen un tema tan poderoso. Cuando no hay voz el riff es otra vez el de la entrada, veloz y contundente, así, cada verso y sus fuertes palabras se ñpueden distinguir perfecto y cuando no hay nada que decir la música es casi una definición sonora de la palabra encabronamiento. Aquí también los solos son muy buenos y en bastante cantidad, sin el exceso del uso del pedal wah que luego define a Hammett.
4- The Four Horsemen
Uno de los temas en que se siente el paso de Dave Mustaine por la banda. No es la canción más popular del Kill em all, pero es la más poderosa. Es un sonido crudo, machacante y hasta entonces jamás escuchado.Un manifiesto perfecto de cómo dos guitarras pueden generar un sonido complementario y por partes también sonar en la clásica definición de “gemelas”. Es también uno de los primeros testamentos de Metallica en cuanto a trabajar cambios de ritmo muy marcados en una sola canción, algo que con los años sería su marca registrada. La versión en estudio, a la mitad, tiene un solo de Hammett que se le agregó al final y que normalmente no es tocado en vivo, pero terminando regresa el riff principal que, una vez más, en esa época sonaba como el encendido de un tráiler en una casa de cristal, potencia pura. “On through the dead of night, with the Four Horsemen ride, or choose your fate and die”.
5- Creeping Death
Una de las mejores maneras de empezar canciones en todo su catálogo. La historia bíblica de que dios mata niños nomás por demostrar que es el bueno con un marco de un riff absolutamente clásico, con Lars poniendo la puntuación de manera soberbia. Es una de esas canciones que cuando apenas salieron te obligaban a comportarte de maneras extravagantes, probablemente no sabías lo que era un mosh o un slam pero igual la canción te obligaba a hacerlos. Es rápida, también tiene esos pasajes melódicos que puedes corear y la gloriosa parte media del “die by my hand” que era una más de las muestras de que para Metallica el thrash era algo que podía combinarse con gran técnica.
6- Fade To Black.
La primera semi balada que escribió la banda. Parece una canción sobre el suicidio pero cuenta la leyenda que habla de lo mal que sentían cuando en una ocasión les robaron todo su equipo. La intro acústica es hermosa, y a pesar de que el término parece sacrílego cuando se habla de thrash, sencillamente lo es. La melodía es perfecta, tanto así que todo el mundo la gente la corea. Poco más de dos minutos después de empezada viene el Metallica clásico por unos momentos para regresar al acústico, pero de vuelta a lo enchufado ya no hay marcha atrás y llega el riff clásico de la canción, el que todo mundo espera cuando escucha la canción, esa especie de sonido descendente que cambia cuando Hetfield dice “now I will just say goodbye” y la canción se empieza a desvanecer con un riff melódico que pone el piso para un gran y extenso solo de Hammett.
7- Harvester of Sorrow
Pocas veces una canción es capaz de poner al escucha en un estado de ánimo de ansiedad y malestar, y eso logra Harvester of Sorrow, y es lo que la hace maravillosa. No se escribió para que fuera cómoda o para que las parejas se besuquearan debajo de un árbol. Habla de alguien que padeció algún tipo de abuso y termina metido en las drogas, enojado, amargado y sufriendo. El riff central es lento y desgarrador y de repetirlo termina por poner al escucha (a algunos mínimo) en un estado de ánimo parecido al del personaje de la canción. Es una especie de poesía maldita que no encuentra ni cura ni redención.
8- Welcome Home (Sanitarium)
Justo al inicio parece que estarás frente a una balada, cuando empieza Hetfield a cantar la historia de los internos en el hospital mental ya estás atrapado y poco a poco sube la intensidad. Los solos son precisos, lentos, más melódicos que frenéticos, de nuevo el fraseo en la guitarra tipo balada que nuevamente se rompe por el machacante riff que prepara la parte ahora si violenta, rápida y pesada que tan bien hace el cuarteto y entonces, en el formato clásico que tanto se ha mencionado viene un solo ya mucho más rápido que obliga al air guitar, un poco de riffeo clásico y luego una cama heavy para otra serie de excelentes solos hasta que llega el final en una especie de outro.
9- The Day that Never Comes
Con Death Magnetic muchos habían perdido la esperanza de que Metallica resurgiera tras la terna de tropiezos o descalabros o experimentos que fueron Load, Re Load y sobre todo St Anger, sin embargo la banda demostró que se equivocaban. The Day empieza muy al estilo de Fade to Black, con una serie de licks suaves, un trabajo en la batería que sólo pone algunos acentos, al igual que el bajo. Cuando entra la voz lo hace suavemente, y uno sabe que algo puede pasar, se intensifica un poco pero aún no parece nada explosivo, apenas un poco más de distorsión que da paso nuevamente al aparente formato balada, es en realidad como ir poniendo la mesa y dejar que el público se coma la entrada y así, la segunda vez que aparece lo que asemeja un riff y algo de distorsión sientes que ahora sí algo va a pasar y así es-. Viene entonces una sección más “riffeada”, mucho más pesada que mejora la canción pero que aún te deja con ganas de algo más y entonces, ¡pum!, el viejo Metallica, el veloz y contundente entra en acción, vienen los solos, los cambios de ritmo marcados por una serie de buenos riffs y así los últimos dos minutos son Metallica en un estado de pureza madura que obliga a reconocerles su puesto en la historia como pilares, como ineludibles.
10- Wherever I May Roam
Aquí podrían haber entrado otras más, quizás las obvias como Ride The Lightning o Search and Destroy o Battery o Sad But True, pero esta tiene su encanto y al final las listas son subjetivas, así que escogí esta y aquí va la explicación de `por qué. Si se le quitara la híper pulcra producción, el disco autotitulado o mejor conocido como “álbum negro” es pesado, contundente y corrosivo. Sí, es también más melódico y lento y tiene The Unforgiven, pero es un disco de metal completo. Pude haber escogido Sad But True porque es pesada y maldita pero Wherever I May Roam, más lenta, más melódica y para variar con una gran letra tiene más detalles que la hacen entrar en la lista. El solo de Hammett, aunque muy bueno, ya está totalmente clavado en el uso del pedal wah, sin embargo la letra ya marcaba tal vez sin intención que la banda estaba por llegar a un punto de quiebre, que ese “donde ponga mi cabeza a descansar es mi hogar” algunos años más adelante les costaría muy caro, los haría mega estrellas que ya no sólo lo serían para el metalero sino para la gente de todo tipo, y eso la hace especial.
Y nothing else mathers?