Las cifras en Estados Unidos muestran que las ventas en la primer semana de lanzamiento del nuevo álbum homónimo de Suicide Silence, bajaron un 69% comparado con el último álbum que lanzaron en 2014, «You Can’t Stop Me».
Metal Injection dice que el nuevo material de la banda vendió 4650 copias en su primer semana – 69% abajo de los 15,000 que vendió el álbum anterior en su primer semana de lanzamiento. El sitio también dice que el último álbum con Mitch Lucker en 2011 «Black Crown» y «No Time To Bleed» del 2009 vendieron 14,000 copias en su primer semana.
Rock Feed, también indica que la banda vio «una dramática caída en las ventas» en Australia y Alemania. La noticia llega después de que sus fans abiertamente, mostraron su disgusto hacia la nueva dirección de la banda, más específico la introducción de voces limpias en el nuevo álbum. Esto incluso llevó a sus fans a crear una petición en Change.org para pedirle a la disquera de la abnda, que no hiciera el lanzamiento del álbum.