KK’s Priest: The Sinner Rides again
Por: Psychonaut
KK Downing nos sorprende con «The Sinner Rides Again», un álbum que revela su profundo impacto en la música de Judas Priest. Este trabajo es un homenaje a su legado en la icónica banda de heavy metal y una muestra de que su influencia perdura.
El álbum abre con «The Sons of the Sentinel», una canción rápida y poderosa que recuerda al clásico sonido de Downing en la guitarra. Tim «Ripper» Owens, una vez más, ofrece una actuación vocal excepcional, aunque en muchos momentos evita los tonos más altos. Los solos de guitarra, característicos del talento de KK, son una verdadera delicia.
Luego llega el primer sencillo, «Strike of the Viper», que evoca el estilo de «Jugulator». El álbum continúa en la misma línea, siendo algo que ha sido debatido por los críticos: una cierta unidimensionalidad en el sonido, ya que parece se divide en dos partes el nuevo material. Sin embargo, muchos fanáticos aprecian esta directa y potente aproximación en esta parte del álbum.
«Reap the Whirlwind», tercer sencillo del álbum, sigue en la misma línea de potencia, con un impresionante trabajo de batería y solos de guitarra llenos de melodía. Tim Owens destroza todo a su paso con su poderosa voz.
«One More Shot at the Glory» marca el cambio en la dinámica del álbum con una entrada de bajo, ofreciendo un respiro en medio de la velocidad de las canciones previas, por desgracia el disco continua por esta linea hasta su final. Es un medio tiempo machacón con largos pasajes de guitarra que crean una atmósfera distinta.
El último sencillo, «Hymn 66», sigue la misma línea pero no logra destacarse como una canción memorable.
En cuanto al resto del disco, es un trabajo cumplidor pero no alcanza la excelencia del álbum debut. Algunos lo encuentran un tanto unidimensional, aunque las partes de guitarra están muy bien trabajadas. Puede sentirse que faltó más tiempo en el estudio para pulir las canciones en general.
En resumen, «The Sinner Rides Again» es un álbum necesario para los amantes del heavy metal clásico y una prueba de que KK Downing sigue siendo una fuerza en el mundo del metal. Aunque no alcanza la genialidad del primer álbum, cumple con su objetivo de mantener viva la llama del metal clásico, ya otros grupos quisieran sacar un disco asi.