KERRY KING: From Hell I Rise
Por: Gabriel Gutiérrez
Fuera de especulaciones y rumores de la farándula del metal, la composición de “From Hell I Rise” suena muy semejante a Slayer, podríamos decir que un 90% a lo que Slayer proveía a la escena, lo que hace suponer que una parte importante del motor de composición de Slayer era sin duda Kerry King.
Con ritmos absorbentes que inmediatamente provocan un head banging automático así comienza “From Hell I Rise”; no es que Kerry King haya encontrado el hilo negro o este reinventando un género, no; pero lo que sí es seguro es que la formula la tiene muy bien trabajada.
Los riffs son algo espectacular, con buena sincronía con los blast beats, y los solos que se dejan ver entre líneas son algo maravilloso, lo que más sorprende son las vocales, que marcan una pauta muy semejante a la esencia de Araya pero de joven, digamos con más energía.
Canciones como “Residue”, “Crucifixation” son ejemplos claros de cómo se compone un buen sencillo, el cual en vivo debe sonar envolvente, lo que lo hace un imán natural para la audiencia.
“Tension” me recuerda la época de “God Hates Us All”, donde la guitarra jugaba una parte esencial en la introducción de la canción hasta el punto de parecer un sampler y no propiamente el virtuosismo del músico.
Mark Osegueda sorprende con una variación de voz, muy en la línea del Thrash habitual, pero haciendo esas pausas tan emblemáticas de Araya; la profundidad de “From Hell I Rise” sin duda recae en los dedos de Kyle Sanders que compaginan con la destreza destructiva de Paul Bostaph.
Kerry King sin duda trae un álbum bastante fuerte bajo el brazo, sin embargo, no es algo diferente a lo que era Slayer, no veo algo que lo saque de la zona de confort y prefiere trabajar sobre una formula segura.
“From Hell I Rise” tiene canciones fuertes, de esas que seguro sirven para el slam, pero no aportan una composición original o diferente a lo que se esperaba, no es un álbum malo, simplemente es más de Slayer.