En el podcast de Chris Jericho, el exguitarrista de OZZY OSBOURNE, Jake E. Lee, recordó cuando fue baleado en Las Vegas.
«Estaba paseando a mi perro. Eran… no sé… las 2 y media o las 3:00 de la mañana, algo así. Porque eran mediados de octubre, y el año pasado hizo calor. Unos 27 grados por la noche, a las 3:00 de la mañana. Es la hora en que paseo a mi perro; es cuando siempre salimos a caminar. Está más fresco y no hay tanto ruido.
Vi a dos tipos en la entrada de la casa, vestían sudaderas con las capucha abajo, mirando una motocicleta que estaba afuera en la entrada de la casa de mi vecino. Cuando me acerqué, me vieron y dijeron: «¡Mierda!»». Y empezaron a caminar muy rápido, pero iban en la misma dirección que yo, hacia mi casa. Así que yo iba para allá, con un pitbull de 38 kilos. Seguía caminando, y ellos no dejaban de mirar por encima del hombro y, al final, creo que pensaron que los seguía, cuando en realidad solo iba a casa.
Finalmente se dieron la vuelta y me apuntaron con linternas a los ojos y me dijeron: «Date la vuelta y lárgate de aquí» « y les contesté ¿quien dice? ¿ Ustedes ? Los que tienen que darse la vuelta y largarse de aquí son ustedes. Este es mi barrio. Ustedes no pertenecen aquí». Y luego seguimos alegando. Y me di cuenta de que eran solo niños flacuchos, y no les tenía miedo. Además, tenía a mi perro. Cómo vi que no iban a ninguna parte les dije: «Miren, voy para allá. ¿Por qué no van ustedes también? Dejemos esto para después». solo dijeron : «Está bien» y yo empiezo a caminar.
Estaba caminando, y miré hacia un lado para ver si ellos también caminaban. Y uno de ellos estaba parado ahí mirándome fijamente. Y me dijo: «Ya basta, sigue caminando, puta». Eso me enojó. Me di la vuelta y pensé: «¡Idiotas!». Entonces oí disparos. No había visto ningún arma. Obviamente, habría hablado diferente si hubiera sabido que llevaban un arma . Vi destellos; los destellos fueron lo primero que vi. Y luego pude oír los disparos, y pude oír las balas silbando. Y pensé: «Qué raro. Oigo las balas por allá». Y entonces miré hacia abajo y vi a mi perro justo ahí. Pensé: «Están intentando dispararle a mi perro!!!. Así que le tiré la correa y le dije: «Vete a casa». se fue y lo observé. Pero el tipo seguía disparandole a mi perro. Por suerte, a mi perro no le dieron, porque eso me habría matado ahí mismo. Pero después de que se dio cuenta de que no podía darle al perro, fue cuando noté un ardor en el antebrazo. Pensé: «Mierda ya me rozó una bala ». Y lo siguiente que sentí fue como si algo me golpeara en la espalda. Así que pensé: «es hora de correr». Empecé a correr y entonces me dieron en el pie. Entró por el talón y salió justo antes del dedo gordo. Y esa sensación fue rara. Sentí como si hubiera pisado un vibrador. Ninguna de las balas me dolió, lo cual me pareció raro, solo sentí una quemadura. La de la espalda fue como un empujón, y la del pie como si pisara un vibrador descalzo. Tuve esa sensación, no dolor, solo una sensación extraña. Pero cuando caí al suelo, solo pensaba: «¿De verdad me caba de pasar esto? ¿Llegó la hora? Fué surrealista». Todo empezó a dolerme. Entonces el dolor empezó a aumentar y supe que tenía que llamar al 911.
“Recibir esos disparos fue mala suerte, pero al final todo salió bien”
“La bala en el antebrazo me lo atravesó , pero no tocó ninguna vena ni hueso. Solo atravesó el músculo y no lo desgarró ni nada. Así que sanó bastante rápido. Tuve suerte. El dorso de la mano lo tuve dormido durante unas tres semanas, lo cual fue muy raro. Pero se me pasó.
Y la de la espalda estaba muy cerca de la columna vertebral”.
«Es curioso, porque cuando llegó la policía, me levantaron la camisa y me preguntaron: ‘¿Puedes mover las piernas?’. Les dije: ‘Sí’. Luego llegaron los paramédicos. ‘¿Puedes mover las piernas?’. ‘Sí’. Llegué a urgencias y el médico me preguntó: ‘¿Puedes mover las piernas?’. Les dije: ‘Sí. Desde que era bebé.!!!¿Qué tiene de malo? ¿Por qué me preguntan eso todo el mundo?’
No lo supe hasta que llegué a casa . Mi hija me estaba curando la herida. Me dijo: ‘¡Ay, Dios mío, papá!’. Le dije: ‘Sácale una foto y enséñamela para ver qué tiene de sorprendente ‘. Y pensé: ‘¡Ay, Dios mío!'». Estuvo tan cerca de la columna. Pero no la alcanzó. Me rompió un par de costillas, me perforó un pulmón, pero todo eso se cura. Así que tuve suerte. Y luego, la bala del pie entró por el talón, y el médico dijo que me habría atravesado por completo y probablemente me habría arrancado un par de dedos, pero tengo un talón de titanio, porque me lo había fracturado hacía unos 18 años. La bala impactó en el titanio, rebotó hacia arriba y eso salvó todos mis dedos. Todo eso fue suerte. Esa noche tenía el teléfono en el bolsillo de la camisa, cosa que nunca hago. Siempre lo guardo en el bolsillo del pantalón. Esa noche, por alguna razón, lo guardé en el bolsillo de la camisa. Me caí al suelo y me di cuenta: «Ah, no me puedo mover». Pensé: «Oh, mi teléfono está aquí». Así que pude llamar al 911.
Al final sí, me pasaron muchas cosas afortunadas.
Me hice amigo de uno de los detectives, y a esos tipos los atraparon dos semanas después del tiroteo. Me contó que fue porque el caso fue noticia nacional e internacional. La alcaldía y todo el mundo, el ayuntamiento y demás, estaban presionados: ‘Esto pinta muy mal. Ya no puede uno ni pasear a su perro en Las Vegas sin que le disparen. Tenemos que resolverlo ya. Así que le dedicaron más recursos al caso, y atraparon a los tipos. El arma estaba relacionada con dos asesinatos anteriores. Ya había sido usada matando a dos personas. Así que no me cabe duda de que iban a matarme.
Después de conocerse la noticia, Ozzy declaró: «Han pasado 37 años desde que vi a Jake E. Lee , pero eso no disminuye la conmoción que sentí al enterarme de lo que le sucedió. Es solo otro acto de violencia armada sin sentido.
Le envío mis condolencias a él y a su hermosa hija, Jade . Solo espero que esté bien».