Ibaraki: Rashomon

ibaraki-rashomon-lanzamientos-metal-noticias-sin-categoria Por: Eleazar Trejo

Ibaraki – Rashomon

 

Hablar de Matt Heafy, hasta hace unos días, me daba para pensar sólo en Trivium. Sí, esa banda que tiene cosas interesantes pero que no ha terminado de consagrarse totalmente.

 

Con gran expectativa, e incluso asombro, supimos hace unos meses que Heafy estaba componiendo con uno de los iconos más grandes del Black Metal, ihsahn de Emperor. Yo, incrédulamente me preguntaba “¿cómo era posible que ese tremendo músico pudiera estar trabajando con el líder de Trivium?” Mi lado Tr00 no me permitía aceptar semejante cosa. Y hoy, puedo decir abiertamente, que agradezco esta colaboración.

 

¿Por qué? Simplemente, porque IBARAKI es de los mejores proyectos/colaboraciones que he escuchado en los últimos años. Si bien, nos lo han vendido como un disco de Black, yo me atrevo a decir que no es así; este disco es puro y auténtico experimental progressive symphonic Black Metal. En serio, es una joya en todos los sentidos.

 

Abre con la llamado Hakanaki Hitzusen. Una pieza fina, que jamás te hace pensar en lo que viene. Un acordeón acompañado de coros que tiene todo menos metal. ¡Fabulosa!

 

A continuación, se hace presente Kagutsuchi, la cual tiene acordes y riffs de Black, progresivo, y todo tipo de cambios y composiciones que suenan espectaculares. Por momentos sientes que escuchas a Between the Buried and Me combinado con lo hecho últimamente por Ihsahn, Iggorr, etc. Una canción súper fina por todos lados.

 

Ibaraki-Dòji aparece con un riff y una instrumentación que te hará recordar un poco a Fleshgod Appcalyse, combinado con algo de Trivium. De nueva cuenta, 7 minutos de una canción fina, pesado, con riffs duros y unos coros impecables. Aquí, se nota más la mano de Ihsahn. Una belleza de tema!

 

Jigoku Dayū se presenta siendo un track que durante más de 3 minutos de intro de guitarra te va preparando para una descarga de puro progresivo. Después del minuto 5:40 escucharás un cambio magistral que te hará mover la cabeza sin duda alguna.

 

El quinto track es Tamashii No Haukai, el cual es el más blacker de todo el disco. Una combinación clara de black, progressive y un poco de avantgare. Además, la excelsa combinación de Voces guturales y coros limpios hacen de ésta una sublime pieza.

 

Toca el turno de Akumu, que posiblemente sea el más flojo del disco, y donde aparece como invitado Nergal (¿coincidencia?) Sí, un track que tiene guitarras más graves, y detalles rescatables, pero que no supera de ninguna manera los demás. Cumplidora, simplemente.

 

Y para continuar, aparece Komorebi. Un tema lento, fino, el cual podría ser catalogado como el más tranquilo de todo el disco. Nada extraordinario.

 

Después, suena Rōnin. Un tema que por momentos se escucha tranquila, luego atascada, y que cierra con unos solos de guitarra muy progres!

 

Como penúltimo track, llega Susanno No Mikoto, siento ésta el track donde la voz de Ihsahn aparece para darle una increíble presencia. De nueva cuenta, un tema muy progresivo, que está acompañado de unos impecables coros y arreglos súper finos.

 

Y para cerrar, no podría ser de otra forma más que como empezó. Kaizoku es el perfecto outro para este tremendo disco.

 

Así, para un servidor, Heafy se consagró como un grandísimo músico. Sí, jamás pensé que podría ser un compositor tan abierto, tan talentoso, pero sobre todo, tan experimental. Se dio el lujo de hacer un disco que combinara absolutamente todo lo que le ha influido y que sea capaz de hacer que suene increíble. Aunado a ello, se dio el lujo de componer con un emblema del Black, el cual le dio solidez, presencia y amplitud a esta joya. Sin duda alguno, contendiente a disco del año sin problema alguno.

 

¡Grandísima composición!

 

Ibaraki: Rashomon
10/10

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