Esta nueva versión nos hace ver una faceta más oscura del personaje que no está del todo mal, pero…
La nostalgia definitivamente deja huella en nuestra vida y nos hace creer que todo tiempo pasado fue mejor y ahora toca el turno a Hellboy, nuestro demonio favorito encarnado por un actor poco conocido en un nuevo reboot y aquí les decimos si merece la pena.
Millennium media y una productora Búlgara son los que ahora tienen los derechos sobre el personaje creado por Mike Mignola y adapta su arco The Crooked Man del 2008 por eso promocionan la película como «escrita por Mignola»definitivamente no es un arco muy popular y de hecho tiene muy pocos personajes así que para esta versión se inventaron a una compañera de Hellboy y a un sacerdote que los ayuda…ahondaremos un poco en la historia -sin spoilers- para decirles que nos gustó y que nos pareció malísimo.
De hecho no arruinaremos nada porque no hay mucha tela de donde cortar, la historia empieza rápido, asumen que ya sabemos quién es Hellboy y van directo a la acción, son finales de la década de los 50’s y Hellboy (Jack Kesy, black Tom en Deadpool 2) viaja en tren por los montes Apalaches acompañando por la agente Bobbie Joe y algo sale mal, nuestros protagonistas terminan en medio del bosque y es aquí donde se encuentran con Tom Ferrell, un hombre que regresa a su pueblo después de años y que tiene un pacto con una bruja y aunque el no practica la magia negra, carga con un hueso que aparentemente lo protege y le salvó el pellejo en la guerra.
Es aquí donde aparece el hombre torcido, Jeremiah Witkins quien además de querer el hueso que porta Ferrell, parece tener relación con Hellboy y su pasado, y por si fuera poco, comanda un ejército de zombies, brujas y animales ponzoñosos. ¿Por qué desea un hueso mágico? ¿Por qué conoce a Hellboy? Esa es básicamente la premisa y como ya lo mencioné, es directa y no pierde el tiempo dándonos antecedentes de los personajes (cosa que a su vez nos deja con muchas dudas la verdad)
Su intención es alejarnos del tono de las películas anteriores y coquetea más con el terror, no es nada que nos haga brincar del asiento pero logra una atmósfera muy a la Evil Dead, ya saben, cabañas abandonadas, muertos vivientes y bosques oscuros. A pesar de que cronológicamente Hellboy sería como un adolescente en esa época, aquí es más serio, fumador empedernido y solo de vez en cuando deja escapar diálogos chistosos pero bien colocados que no arruinan la atmósfera lúgubre y oscura.
Hablemos un poco del lado flaco de esta producción, el bajo presupuesto es evidente y en más de una ocasión de plano le vemos la gorra de natación donde van los cuernos de Hellboy, el pecho musculoso falso y ni gastaron en pupilentes amarillos y ya ni hablar de la cola y mano de piedra estáticas la mayoría del tiempo, afortunadamente muchas escenas son en la noche o en túneles oscuros que ayudan a obviar esos detallitos, pero son muy evidentes en escenas de día. Para lo que ya estamos acostumbrados, el CGI también de repente se ve primitivo y con afán de hacernos sentir que vemos una película de terror la música de cuerdas resulta estridente y repetitiva cada que pasa algo «de miedo».
Aún así tiene muchos puntos a su favor que la hacen mejor que el anterior reboot del 2019, más seriedad no significa aburrida y tiene buen ritmo, es una nueva faceta que no se había explorado tanto en las películas anteriores pero si piensan que solo Pearlman y Memo del Toro nacieron para llevar a Hellboy al cine ni lo intenten y pasen de largo. Una experiencia agradable en el cine pero si esperan a streaming no se pierden de nada…por cierto no hay escena post créditos y si acaso se lo preguntan, por la temática y algunos desnudos sugerentes no es para menores de edad.
Sigan al pendiente de todo lo ñoño y chueco que nos gusta solo por EYESCREAM ALL ACCESS
FB: ivancedric
Instagram: ivancedric77