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Por Andre Dulché
Sabemos que Tobias Forge, líder de Ghost es un fiel seguidor de ABBA, lo ha declarado desde el inicio de la banda e incluso hicieron el cover “I’m A Marionette” en aquel Infestissumam del 2013.
Los rockeros más recios, los puristas, siempre han odiado este concepto de Ghost, un Papa o como ocurre hoy en día, un Cardenal que da ‘misa’ a sus creyentes pero a ritmos más pop y hard rock que metal.
Por alguna razón lo quieren encasillar en heavy metal, pero queda constatado ya con Prequelle que no lo son ni lo quieren ser. Siempre han sido tachados de sobrevalorados pero hay algo en claro, jalan más público que muchas bandas de metal puro en sus venas y no cambian su estilo para quedar bien con nadie. Así ocurre y hay que aceptarlo, cada quien decidirá si lo consume o no.
Ahora, de lleno con Prequelle y comparando con sus pasados materiales; de entrada es más pop, el diablo te habla menos al oído y dan canciones con ganchos pegadizos que resonarán en tu cabeza una y otra vez. Guardando proporciones, pero es la clase de canciones que ha dado Kiss, sin complejidades, contundentes y que apropias.
Dicen que el tercer disco es el que define tu carrera, al menos tu estilo y por suerte Meliora no lo fue con Ghost, más viene se álbum fue un puente de lo que intentaba y que aquí ya pudo concebir este Tobias Forge. Si lo comparamos a los primeros discos pues quedan temas propios del infierno un poco de lado y es menos orquestal, sin embargo encontrarás arreglos sorpresivos, como una trompeta en “Miasma”.
Como siempre abre con una pequeña instrumental y pasa de lleno a “Rats”, el primer sencillo que conocimos y que está inspirado en sus riffs en “I Don’t Know” de Ozzy Osbourne ya que Forge buscaba una canción para abrir conciertos que sea un golpe de atención, lo lograron.
“Faith” es de las canciones con riffs más hardrockers, muy al estilo de los primeros discos, con coros muy pop 80-9o. “See The Light” con un sintetizador en la base, a medio tempo es la más pop ochentas del disco, incluso más que “Dance Macabre”, es para digerir tranquilamente. Hablando de “Dance Macabre” no hay canción con un coro más contagioso.
“Pro Memoria” vuela con un estilo relajado pero macabro, más a lo que le conocíamos en Infestissumam, ‘no olvides de morir, no te olvides de tu amiga muerte, no olvides que vas a morir’, una frase que golpea en el inconsciente. Con una guitarra western, bluesera presentan “Witch Image”, la cual se va tornando más hardrock en los coros, nada del otro mundo.
Una segunda instrumental con “Helvetesfönster” con algunos pasajes de “Pro Memoria”, una flauta como si fuera de un juglar en el bosque de Sherwood, después se une un piano y llega al climax. Esta canción termina siendo un puente para la recta final, que incluye “It’s A Sin”, cover a los mismísimos Pet Shop Boys.
“Life Eternal” que su entrada bien podría firmarla Tears For Fears o Duran Duran, resulta un poco lenta para ser la que te regresa de una instrumental llena de alegría apacible, por sí sola es buen track.
El final lo da “Avalanche”, un track más hablado por el Cardenal Copia, riffs más densos pero termina siendo plana.