
Por Ant
Recientemente, el black metal se ha visto agobiado por la repetición y crudeza de los acordes fieles a la vieja escuela y la atmósfera melancólica de bandas surgidas en la última década que buscan reinventar el género y hacerlo más accesible a los adeptos del metal en general.
Cabe recordar que Gaerea apareció en el radar en el 2018 con el magnífico Unsettling Whispers presentando un estilo malicioso e intermitente entre las dos vertientes sonoras que dividen al género, posicionando así a los portugueses como una de las bandas más innovadoras al disgregar su propuesta de la simplicidad del resto de las bandas de la escena. Siguiendo la misma línea, Limbo llegó este año bajo el sello Season of Mist.
«To Ain» comienza el álbum con una serie de acordes espeluznantes pero simples que se ven trastornados por una gélida y lastimera melodía que se convierte en el clímax.
El cuidado sutil y la moderación repetitiva de los riffs melódicos de las guitarras, que se entrelazan constantemente, son acompañadas por las voces desgarradoras y la ráfaga de blast beats versátiles y poderosos de la batería que componen la fórmula para que Limbo no pierda la intensidad constante a lo largo de tracks como «Null» y «Conspiranoia».
La simplicidad en la fórmula de Gaerea no deja que Limbo sea un álbum maravilloso como su predecesor, pero pocas bandas logran hacer que una entrega tan inteligente y creativa como esta te transporte a un lugar lastimero y sientas el sufrimiento reflejado en las melodías compuestas de largos riffs iracundos, llenos de agonía y malicia y con una marcada influencia de black metal polaco, muy similar al estilo de bandas como Behemoth o Mgla que se puede apreciar en “Glare”.
«Urge», sin lugar a dudas, es el reflejo lacónico de lo anterior, manifestado de manera magistral en sus casi cinco minutos de duración que dan paso a “Mare” para culminar la tempestad con su melodía catártica al final de la canción.
Es imposible negar la similitud en el sonido e imagen de bandas como Mgla, UADA o Groza, no obstante, Varg Vikernes de Burzum alguna vez mencionó que el black metal es solo una expresión de la desesperación que la mayoría de los hombres sienten al vivir en un mundo que no está hecho para ellos y Gaerea logró materializar con mayor amplitud esta definición de manera exquisita en Limbo con sus 51 minutos de melodías terroríficas aunadas a la conceptualización del arte agonizante de Eliran Kantor que en conjunto te hacen sentir en el primer círculo del infierno.