En el episodio número 100 del podcast Vinyl Bang, el baterista de MEGADETH, Dirk Verbeuren, habló sobre su primer contacto con Megadeth a través del Peace Sells… But Who’s Buying? de 1986.
«Recuerdo haber ido a un mercado del pueblo a las afueras de París donde vivíamos. Observé la portada y las fotos de los cuatro integrantes de la banda… me parecieron geniales. Pensé: ‘No sé cuál sea esta banda, pero tengo que conocerlos, tienen un look increíble. En esa época, era más como que cualquier cosa con la que te pudieras topar, cualquier cosa que tuvieras la suerte de encontrar o conseguir en una cinta, era algo bueno.
Megadeth inmediatamente me pareció algo más relevante sobre otras cosas que escuchaba en ese tiempo. La voz, las letras, simplemente el enfoque era un estilo de Thrash Metal único, aunque ni siquiera me acuerdo si en ese momento ya sabía si así se le llamaba a ese estilo.
Solo sabía que me encantaba. Y así se convirtió en uno de mis álbumes más importantes durante mi infancia, lo cual, obviamente, viendo donde estoy ahora, es una locura».
Los pude ver en vivo por primera vez en la gira Clash Of The Titans de 1990, cuando tenía solo 15 años: «Fue uno de los primeros conciertos a los que fui de adolescente. Fue en París, en Le Zénith. Y ahora puedo decir que he tocado tres veces con la banda en ese mismo recinto. Así que cada vez que voy, me quedo en shock porque pienso: ‘No puedo creer que estuviera aquí de adolescente viendo a la banda con la que ahora toco. Y después de tantos años, estar en ese escenario, solo pienso:’¿Qué pasó? La gente me pregunta: ‘¿Ese fue tu sueño más loco?’. Y yo les digo: ‘No, porque jamás, ni siquiera en sueños lo veía posible .
Antes, estuve en Soilwork 12 años, y estaba entusiasmado de estar ya en una banda de gira, activa y profesional, haciendo la música que me gusta.
Así que cuando miro este disco del Peace, recuerdo ese día en el mercadillo, checando álbumes y pensando: «Esto se ve bien»… Compré algunas otras cosas ese día, creo que un álbum de Helloween , y no recuerdo qué mas.
Si me hubieras dicho en ese momento: «Algún día estarás en esa banda», creo que me habría reventado la cabeza.
Una locura a dónde te puede llevar la vida».