Durante el concierto de San Petesburgo, Rusia hace dos días la audiencia llevo sus propias véngalas y armo el mosh alrededor del fuego, la mayor parte de las salas de conciertos prohíben el uso de pirotecnia por parte de las bandas, debido a desgracias bien documentadas en varios países como pasara en el show de Great White en USA o en Cromañón en Buenos Aires en el 2004, se recomienda evitar esto al máximo, sin embargo queda el anécdota como el show más pesado que haya hecho Bullet for my Valentine.