As I Lay Dying está de regreso con fuerza, salió ya su primer sencillo “My Own Grave” y han tocado su primer concierto desde que Tim Lambesis salió de la cárcel tras cumplir una condena de intento de homicidio.
Lambesis se hace acompañar por Jordan Mancino en batería, Phil Sgrosso en guitarra rítmica, Nick Hipa en guitarra líder y Josh Gilbert en el bajo, su primer show en este regreso fue en San Diego, California y los boletos tuvieron un costo de $10 dólares y fue sold out en cuestión de minutos. El lugar tuvo una capacidad de 300 personas ya que así lo decidió la banda, esto en lugar de tocar en el escenario principal del lugar con espacio para 2,000.
Tim Lambesis estuvo en prisión dos y medio años después de ser encontrado culpable de pagar a un sicario (que terminó siendo un policía en cubierto) la cantidad de 1,000 dólares por asesinar a su esposa.
Pero no todo es mágico en este regreso, mucha gente se ha expresado un poco en contra. Sobre todo por el tipo de delito de Lambesis, sin embargo, el vocalista ha expresado en más de una ocasión su arrepentimiento pero sin imponer una defensa, ya que como dice ‘no hay defensa ante lo que hice’.
‘Tuve muchas pláticas personales, donde expresaba mi arrepentimiento público. Esas se verán con el tiempo, la gente tendrá que ver y creer si es posible en que soy sincero o no.
Estas conversaciones con la banda de regresar las tuve año y medio antes de la disculpa pública, casi dos. Así que primero contacté a Josh y Jordan porque tenía que empezar en algún lado y ellos eran los más naturales para mí. Los encontré por correo y lo primero que hice fue disculparme en todos sentidos por todo lo que hice.
Obviamente sobre lo malo que hice y todo lo que herí a las personas en muchas formas que no me di cuenta hasta que volví a casa. Esas pláticas me movieron y me hicieron entender mejor todo lo que pasé y poder dar una disculpa más sincera.
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Cuando la sentencia ocurrió mi momento en la corte fue genuina. Así que la forma en que Nick me vio me hizo completo sentido cuando me lo dijo. Lo entendí porque no podía ser falso conmigo. Estoy en lágrimas en la corte y lees esta declaración sobre mí diciéndome que no era real.
Hay este sentido increíble de alivio después de la sentencia, la defensa no está en mi vocabulario. No me defiendo porque no hay defensa ante lo que hice’.