Artículo: Como es que el indie dominó el mundo…

 

Por: Pamela Gutiérrez

Este año, los representantes favoritos de la escena indie, Arcade Fire, ganaron un Grammy a Álbum del Año por su disco “The Suburbs”. Aunque algunos fans se indignaron ante esto, mucho se habló del premio como un indicador de la popularidad actual de la música indie. Pero, ¿cómo llegó a esta posición una música que, por definición, debería ser independiente del mainstream musical?

 

La decepción de los 90s y el mundo post-9/11

Hace 20 años, Nirvana estaba dando los últimos toques a su disco “Nevermind”, las boy bands no dejaban de artculo-como-es-que-el-indie-domin-el-mundo-articulos reproducirse, y el Club de Mickey Mouse preparaba a los futuros responsables del renacimiento del teen pop a finales de la década. En retrospectiva, eran tiempos oscuros.

Por un lado, habían artistas bubblegum prefabricados y con temas superficiales, con videos llenos de color y copias de Barbie y Ken en su propio mundo plástico (piensen en el sencillo de Aqua y el programa Clueless). Por el otro, habían videos como Black Hole Sun de Soundgarden o el propio Smells like Teen Spirit, de tonos tenebrosos, poco o raramente iluminados, con personajes no muy atractivos e incluso grotescos o deformes.

Claro, existían otras opciones como el menos deprimente R&B y otros géneros, pero las grandes disqueras se inclinaban por el pop colorido o el apagado rock/grunge como vacas de ingresos. Había que ponerse una camiseta.

Esta bipolaridad era un reflejo de la recién terminada Guerra Fría, donde el antagonismo entre capitalismo y comunismo regía la vida social y cultural en el mundo. Era lógico que al terminar el conflicto y que apareciera el modelo estadounidense como ganador, muchas personas quisieran integrarse a éste y lo exaltaran, con todo y su consumismo y superficialidad. Pero muchos otros, con un espíritu crítico y llenos de decepción, optaron por resaltar los defectos del régimen y llenaron su arte de amargura, coraje y rebeldía.

La subsecuente crisis económica, los conflictos armados que continuaron y el auge del internet, validaron el descontento general y desmintieron el sobreoptimismo del pop, abriendo ventanas para otro tipo de artistas y géneros fuera del mainstream. Y aunque el pop se mantuvo hasta principios de la primera década de este siglo, el 11 de septiembre de 2001 anunció el derrumbe de los artistas pop como reyes absolutos de las listas de ventas.

artculo-como-es-que-el-indie-domin-el-mundo-articulos No sólo los pasajeros de avión sufrieron las consecuencias, el evento inspiró a muchas bandas (por ejemplo, My Chemical Romance) y les dio a las disqueras independientes nuevos actos y escenas en las que incurrir. Además, en el aftermath, muchos artistas tuvieron que cancelar giras y las ventas cayeron en grandes cantidades, lo que les hizo perder dinero a las disqueras multinacionales. Así que, además de popularidad y nuevos artistas, la escena indie se valió de un esquema de negocios diferente, adecuado para enfrentar la nueva escena musical.

 

El indie como modelo de negocio

Aquí es importante resaltar que ”indie” viene de “independiente”, en el sentido de música creada fuera de las grandes disqueras multinacionales como Sony, Warner, BMG, EMI, etc. Es por esto que referirse al indie como género musical es impreciso, pero dentro del lenguaje coloquial y la cultura pop existe cierta identificación entre el rock alternativo y el término indie, por ejemplo, al pensar en Death Cab for Cutie.

Pero, ¿cuál es la ventaja del modelo indie sobre el modelo de las súper disqueras? ¿No es más conveniente para el público y el artista tener enormes recursos a su disposición?

El modelo de las grandes disqueras funciona para artistas internacionales de la talla de U2 y Madonna, artistasartculo-como-es-que-el-indie-domin-el-mundo-articulos establecidos con millones de fans en todo el mundo, millones de ventas (constantemente en las listas de Billboard), capaces de llenar grandes auditorios y estadios sin importar el precio de sus boletos. Así, pese al gran porcentaje de las ganancias que se queda la discográfica por ventas, los artistas pueden compensarlo con la venta de mercancía y las giras.

No obstante, mientras más pequeños los actos, menos es el margen de ganancias por mercancía y giras, y mayor el dinero que se queda en manos de la disquera. Éste es un escenario que no le conviene ni a los artistas ni a las discográficas.

En cambio, los sellos independientes al tener artistas nuevos o con audiencias más pequeñas, pueden producir tirajes de discos más pequeños y reducir gastos. Además, se apoyan en los medios digitales para llevar a cabo campañas de marketing y llegar a otras partes del mundo de manera más económica. De esta manera pueden enfocarse en una campaña física local y una digital nacional o internacional.

Aunado a esto, las ventas de discos y canciones en línea tienen relevancia pues reducen aún más la producción física de álbumes e incrementan la ganancia directa para los artistas. Las disqueras independientes retienen un porcentaje menor al de los grandes sellos discográficos, pues tienen menos intermediarios y proveedores (por ejemplo, menos producción en las giras y menos personal para vender y producir mercancía).

Finalmente, lo que este modelo permite es que el artista tenga mayor difusión a través de varios canales (incluyendo el eficaz boca a boca) y la posibilidad de producir con mayor libertad, no sólo en el sentido creativo, sino también en el económico, y con contratos más flexibles. En estas condiciones, es más probable que el artista cree un mejor álbum y gira, lo que le permitirá aumentar su audiencia y el precio de sus boletos o, incluso, fundar su propio sello discográfico e impulsar nuevos artistas.

artculo-como-es-que-el-indie-domin-el-mundo-articulos Un ejemplo del éxito que puede tener este modelo de producción, es el de las disqueras Fueled By Ramen y Decaydance. Ambas fueron fundadas por músicos de bandas de rock: Vinnie Fiorello de Less Than Jake y Pete Wentz de Fall Out Boy, respectivamente. Aunque ahora Fueled by Ramen es una subsidiaria de Warner, ésta aún conserva el modelo independiente. En conjunto, su catálogo musical contiene bandas como Fall Out Boy, Panic! At The Disco, Paramore, Cobra Starship, Gym Class Heroes y Jimmy Eat World, entre varios otros. Esto las convirtió en el corazón de la escena emo-pop y dos de las disqueras independientes más exitosas.

 

Los valores hipsters

Además de los aspectos histórico-social y económico, el fenómeno indie se ve afectado por un ámbito cultural y, hasta cierto punto, ideológico de la audiencia contemporánea. El concepto de individualismo, exaltado por el sistema económico neoliberal y capitalista, ha sido equiparado a ser original y, en su caso más extremo, raro y underground. En esta nueva significación, la libertad de ser y hacer sólo tiene valor cuando el fin es ser único o el primero. Y, en ese sentido extremo, es mejor no ser ni intentar hacer si se va a repetir lo que ya existe.

Lo anterior se personifica en alguien que orgullosamente presume de conocer a X banda antes de que fuera famosa oartculo-como-es-que-el-indie-domin-el-mundo-articulos que la descalifica como “vendidos” si firma contrato con una de las grandes disqueras o porque suena en la radio comercial. Si conocen a una persona así, probablemente también hayan escuchado el término “hipster”.

Existen cientos de páginas dedicadas a buscar lo último en la música y la moda, sitios dirigidos a los hipsters, que son estereotipados como elitistas del arte, pseudo-intelectuales y rockeros esterilizados cuyo mayor placer son los pantalones ajustados y sentirse superiores mientras beben cerveza de marca y escuchan una banda desconocida en un sótano.

Claro, también existen sitios y revistas para los hipsters de “segunda generación”, aquellos que se enteran de las modas unos “segundos” después, pero igual van a los conciertos de bandas como Kings of Leon o The Whitest Boy Alive y, según rumores, rondan la Condesa y leen a Murakami.

 

Mark Twain pudo ser hipster

El escritor estadounidense, ya desde el siglo XIX, declaró que “siempre que te encuentres en el lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar.” En un principio, puede decirse que la escena indie era la respuesta al análisis de la situación del mundo en los 90s y del quehacer de la industria musical, una industria que sigue decepcionando a artistas y público por igual.

Pese a las burlas y críticas que recibe la escena, ya sea porque se está repitiendo a sí misma o por la ridiculización de una parte de su audiencia, el indie puede servir como modelo para otras escenas y géneros musicales. Y, aunque su éxito se quedara sólo como moda y no trascienda, hay que admitir que puede ser un alivio escuchar a Arcade Fire entre la programación de estaciones de radio comerciales.

 

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