Exodus: Golliat
Por: Eleazar Trejo
Exodus es, posiblemente, la banda más técnica de toda la camada que se le conoce como la “Bay Area Thrash Metal”, y esto, en su mayor parte, es gracias a las impecables ejecuciones de Gary Holt y Lee Altus, que siempre se acompañan de la tremenda base que les dan Tom Hunting y Jack Gibson.
Golliat no sólo marca el regreso discográfico del grupo, sino la vuelta del mejor vocalista y frontman que ha tenido en más de 40 años de carrera. Sí, Rob Dukes vuelve para capitanear la andanada de hostilidad y agallas que muestran en cada disco y presentación en vivo. Quien los haya visto, sabrá de lo que hablo.
Con todo esto puesto, el disco abre con 3111 y su terrorifico riff inicial. Desde los primeros segundos sabes que algo bueno viene con este track. Fieles al estilo, te van llevando hasta que llega el minuto 1:22 donde nos muestran que, a pesar de ser unos “sesentones”, tienen acumulada muchísima ira, de esa que disfrutamos los metalheads.
Después, aparece Hostis Humani Generis. Un track bastante rápido, y por partes, que te recordará al Exodus de los 80’s, con una producción y ejecución del nuevo milenio. Un track que en vivo debe ser tocado para que el publico se prenda a tope.
Luego viene The Changing Me, con la colaboración de Peter Tagtgren de Hypocrisy. Este track va de más a menos, debido a que cuenta con unos riffs perfectos, pero que se ven opacados por el peor estribillo que haya hecho en muchísimo tiempo. Personalmente, creo que lo metieron a la fuerza y terminaron dañándola.
Por suerte, a continuación aparece la mejor canción del disco. La chingonada llamada Promise You This. El maldito sello de casa. Calidad de principio a fin. Velocidad, riffs y solos precisos y poderosos. Aquí, Rob se luce por la manera pausada y hostil en la que canta. De lo mejor que han hecho en los últimos 10 años, sin duda alguna.
Penosamente, la canción que da título al disco hace su presentación sin pena ni gloria. Este track está hecha con la colaboración de Katie Jacoby, vocalista y violinista de FB 1964, una banda alemana de progresivo. Golliat resulta ser un tema infumable. Nada que ver con lo que nos tiene acostumbrado Exodus.
Para quitarte el mal sabor, llegan Beyond the Event Horizon, 2 Minutes Hate y Violence Works. Tracks hechos a medio tiempo y con buen ritmo. Reconocimiento especial a la potente base que Jack Gibson les da con su bajo, y que se acompaña de unas guitarras bien distorcionadas y solos bien ejecutados.
Summon of the God Unknown y The Dirtiest of the Dozen cierran el disco sin mucho que ofrecer. Temas con algunos detalles rescatables, más éste último, pero que, creo, fueron hechos para rellenar el disco.
Finalmente, el regreso de Rob es un grandísimo acierto para la Exodus y para los fans, más para los que ya los vimos o verán en vivo. Habrá que reconocer que, también, ya son mayores, y que será difícil que hagan discos como los de hace 15 o 20 años. El tiempo no perdona a nadie, y menos a esta enorme banda.