Eran días confusos para Skid Row, Sebastian Bach cometía error tras error aventando botellas al público, golpeando gente y usando playeras con leyendas erróneas incluso para sus fans.
Así nació el disco Slave To The Grind, un disco potente y crudo pero también con baladas memorables.
La banda escribió la mayoría del disco en New Jersey y grabó junto a Michael Wagener, quien fue el mismo del disco debut y de ahí la razón del sonido similar y que se mantienen como los dos mejores de la banda desde entonces.
‘No éramos estúpidos, no íbamos a dar la espalda a todo lo que nos llevó hasta ahí’ comenta Sebastian Bach. De ahí una canción es la que sin duda sobresale, la que da nombre al material “Slave To The Grind”, ésta por su velocidad y potencia en cada instrumento.
‘Yo fui un miserable y podrido estúpido por mucho tiempo que hicimos el disco. De pronto, cuando nos acercábamos al final y pusimos todo el trabajo ahí empecé a escuchar lo que quería en las bocinas. Luego me volví de ser un idiota miserable al hombre más feliz y energético del lugar. Me transformé como Hulk.
Estoy muy orgulloso de ese disco. Creo que podemos remasterizar y hacer un increíble disco de lujo con nuevo empaque y mucho material extra. Pero ahora mismo creo soy el único interesado de esa banda que está interesado’.
Así es como el vocalista recuerda un poco de este disco, el cual debutó en el número 1 en Billboard, de ahí salieron de gira junto a Pantera y Soundgarden, así mismo fueron banda soporte de una gira Europea de Guns N’ Roses.