My Dying Bride: A Mortal Binding
Por: Nibsen Solís
Si hablamos de Doom Metal británico una banda referente y clásica es definitivamente My Dying Bride que, a diferencia de sus compatriotas Paradise Lost y Anathema (sobre todo), se han logrado mantener lo más fieles posibles a su propio estilo. Esto por supuesto presenta el gran reto de seguir lanzando material tocando un mismo tipo de música durante muchísimos años, mismo que ha sido más difícil de superar en sus últimos lanzamientos, incluído su nuevo álbum «A Mortal Binding», lanzado en medio de una polémica por las recientes cancelaciones de la banda que aparentemente reflejan una crisis en su funcionamiento interno.
La placa da inicio con «Her Dominion», una canción fuerte para abrir un álbum y que nos evoca la etapa más pesada de la banda, así como la melódica también, un tema bastante sólido que presenta lo que uno espera del sonido de My Dying Bride en su faceta con guturales. Esta idea continúa con la segunda pista «Thornwyck Hymn», probablemente la más sobresaliente del álbum, con un tempo un poco más lento pero melodías y riffs bastante sólidos y voces limpias a mano de Aaron.
«The 2nd of Three Bells» abre con un riff en guitarra limpia que anticipa la melancolía del resto de la canción, de corte más contemplativo y voces limpias. Este tema bebe mucho de la sonoridad gótica que bandas como My Dying Bride y Paradise Lost ayudaron a erigir bastantes años atrás y que influenció a tantas bandas en su momento.
La cuarta canción «Unthroned Creed» presenta de nuevo una etapa de riffs más orientados al Death-Doom pero con voces limpias; probablemente lo más sobresaliente de la canción son las melodías en violín cerca del final.
La quinta canción de «A Mortal Binding» lleva por título «The Apocalyptist» con una duración que sobrepasa los 11 minutos. Abre con un pasaje en violín melancólico que desemboca en uno de los mejores riffs del álbum y es acompañado por la voz rasgada de Aaron; a pesar de esto y la variedad de pasajes a lo largo de la pieza, no logran aterrizar en la canción «épica» que uno podría esperar dada su duración, volviéndose tediosa hasta cierto punto.
«A Starving Heart» suena en la antesala de la culminación del álbum, una pieza que se apoya completamente en la melancolía y la tristeza, y aunque comienza bien, no logra alcanzar el clímax que uno anticiparía dado el juego y la dinámica de los riffs que la conforman. «Crushed Embers» cierra «A Mortal Binding», otra canción larga que presenta los elementos clásicos de la banda, pero que da vueltas sobre sí misma sin lograr un clímax ni nada realmente sobresaliente en sus 9 minutos de duración.
«A Mortal Binding» no es un mal álbum como tal, tiene canciones bastante rescatables. El problema a mi parecer es que refleja la crisis por la que está pasando My Dying Bride (seguramente las declaraciones que han hecho son sólo la punta del Iceberg) y se presenta como una placa más enfocada a los verdaderos aficionados del género y fans de la banda. Y aunque tomemos en cuenta que una banda con esa trayectoria tan larga y habiendo sido influencia para muchos otros difícilmente puede reinventarse y tal vez ya no se les pueda exigir más después de todo lo que han hecho en su carrera, objetivamente «A Mortal Binding» es un álbum solamente rescatable y que no se posiciona como uno de los trabajos sobresalientes de la agrupación británica. Esperemos que puedan resolver sus cuestiones internas para que entreguen posteriormente un mejor trabajo, que sabemos que tienen el talento para hacerlo.