Por Ant
Después de cuatro años del lanzamiento de su útimo material, una nominación al Grammy y con poco más de una década de cambios, ha llegado la más reciente entrega de Baroness titulada Gold & Grey.
Este es uno de los discos más esperados del año y la sexta entrega (sí, Yellow & Green es un álbum doble) que cierra el círculo cromático de John Dyer Baizley rodeado de nuevos aires, nuevas melodías emotivas y nuevas experiencias dando como resultado una de las obras más versátiles y, posiblemente la mejor y más ambiciosa hasta la fecha, editada bajo el sello Abraxan Hymns.
Gold & Grey y sus 17 canciones, son el material suficiente para convertirlo en un disco doble que apenas alcanza los 60 minutos, pero que tiene la versatilidad técnica envuelta de cierto misticismo y un ambiente experimental que hacen una mezcla tan perfecta como los colores de su portada, diseñada por el mismo Baizley, y que saltan la línea del antecesor Purple, que integraba por primera vez a Nick Jost y Sebastian Thomson en el bajo y batería respectivamente, aportando una influencia ligeramente más inclinada hacia la improvisación del jazz que al sludge con toques progresivos que integran una mezcla de instrumentos, como sintetizadores, percusiones y piano.
El disco amalgama por primera vez la voz de Baizley con coros y solos psicodélicos de Gina Gleason, quien ocupó el vacío dejado por Pete Adams en la guitarra, y en conjunto que aportan y resaltan la tonalidad en la entrega más artística de Baroness.
Todo inicia con “Front Toward Enemy”, que abre la obra al ritmo de técnicos riffs que transmiten la energía que siempre ha identificado a Baroness. “I’m Already Gone” continúa con sus líneas hipnóticas de bajo y guitarra que dan pasó a “Seasons”, uno de los sencillos de esta nueva entrega que poco a poco saca el lado más pesado de la banda, al incorporar blast beats en su rítmica y la atroz experiencia sufrida en su accidente de autobús narrada en su coro ‘We fall / We rise / We bend, we break / We burn but we survive’.
La amplia oferta de tracks ambientales e instrumentales, como “Sevens”, “Anchor’s Lament”, “Blankets of Ash”, “Crooked Mile”, “Can Oscura” o “Assault on East Falls”, llenos de coros, efectos y loops, sirven de preambulos ante el inicio de nuevas melodías que, bien podrían integrarse a discos como Blue Record o Yellow & Green, pero en su lugar, suplen la ausencia de canciones más largas.
“Tourniquet”, que fue lanzado como su sencillo más reciente, abre la etapa emotiva y acústica del álbum, al igual que “I’d Do Anything”, mostrando el talento vocal de Gina, transportándote a un pasaje tranquilo interrumpido por la fuerza vocal de John Baizley, pasando por “Emmett – Radiating Light” y “Cold-Blooded Angels”, incorporando un uso mayor de sintetizadores muy al estilo de su disco antecesor.
El ritmo sludgero se hace presente en “Throw Me An Anchor”, “Borderlines” o “Broken Halo” que en momentos hacen recordar el estilo Georgiano de Mastodon o Kylessa, con líneas más psicodélicas y que se transforma en una influencia más experimental al estilo de Pelican con toques stoner, dejándote con una extraña sensación de ansiedad y deseo de más música ante el inminente final que cierra con “Pale Sun”.
Las expectativas ante un nuevo lanzamiento de una banda establecida siempre son altas; buscamos ese giro creativo y una nueva propuesta musical, justo como Gold & Grey lo muestra sin decepcionar a cualquier melómano. Será interesante escuchar nuevos y viejos éxitos en vivo ante lo que puede ser la alineación más propositiva de la banda a la fecha el próximo 19 de Junio en el Lunario del Auditorio Nacional. Disfruten esta gran joya y no se pierdan a Baroness por segunda ocasión en México.