Leprous: Malina

leprous-malina-metal-rock-lanzamientos-sin-categoriaPor Beatríz Sánchez

Malina debe ser escuchado sin ninguna expectativa, comienzo con esta advertencia porque es posible que la primer impresión después de escuchar el disco entero sea que Leprous se alejó del terreno del metal para dar paso a un sonido más suave y accesible para otro tipo de público, lo que podría traducirse en debilidad musical para aquellos fanáticos y amantes de la dureza del metal con influencias y atmósferas progresivas.

Einar ha dejado en claro muchas veces que ellos no escriben música para complacer a nadie, sin embargo creo que la banda está consciente del paso que acaban de dar con éste álbum porque que en el lanzamiento de Malina en su página de Facebook, se han autodefinido con éste disco más como una banda de rock que como una banda de metal, y además han recalcado que están muy orgullosos del resultado.

Creo que una de las características más importantes de los fans de Leprous, es que somos fans de Leprous y no de los estándares del metal o progresivo en general, porque escuchar el álbum esperando encontrar similitudes con otras bandas como Agent Fresco o una segunda parte de The Congregation o copias de las fórmulas de Tall Poppy Syndrome es un vicio que corrompe la apreciación del disco.

La actitud para enfrentarse a nuevos retos, sin necesidad de justificar la creatividad que caracteriza a las bandas de rock progresivo en el proceso de composición es, sin duda alguna, algo que siempre he amado de bandas como ésta, la improvisación es un elemento común en ellos, el disco está lleno de sorpresa, siempre hacen cosas diferentes unas de las otras, el sonido diferente pero sigue siendo Leprous.

Si algo es cierto es que los discos de Leprous siempre tocan con las fibras más sensibles de tus oídos y es difícil disimular el sentimiento que brota de tu alma cuando la voz de Einar alcanza los tonos más altos en un crecendo constante de sentimentalismo y melancolía que formar el arte de cada canción.

El toque experimental de Malina es definitivamente esa fusión moderna de un Leprous menos denso y oscuro con las bases frescas del jazz-rock en donde podemos destacar los instrumentales clásicos y los ornamentos electrónicos del pop, tal vez a ésta mezcla llena de texturas auditivas se refería la banda cuando hablaban del sonido orgánico que estaban buscando, en donde varios elementos se homologan trabajando en conjunto para formar un producto único.

Malina abre con Bonneville que va y viene entre el jazz, la voz ligera de Einar, y la atmósfera electrónica pop, es un comienzo interesante y ya nos va dando una idea de lo que va a tratar el resto del álbum, la transición entre canción y canción es dinámica cuando inicia Stuck para el segundo tema del repertorio, ésta llega a ser una pieza considerablemente entretenida de escuchar, con una variedad ondeante entre el rock y la textura pop, súbitamente muta hasta un sonido clásico de cuerdas, elemento inesperado, lo que le da un carácter bastante dramático y lo inunda de un tinte avant-garde, es muy interesante como se va transformando durante los casi 7 minutos que dura ésta canción, en un principio puede sonar… diferente.

From The Flame es la canción con los coros más pegajosos, clásico elemento del pop, es un tema extrovertido y alegre.  Captive es una de las canciones con el perfil rockero más evidente, aunque no nos deja suficiente al final, cuando empiezan a subir y bajar con los tonos, debo decir que me gusta bastante como el sintetizador entra con fuerza a la mitad de la canción aunque todo se va suavizando un poco y termina siendo otra cosa, es bastante experimental. Illuminate también tiene marcados momentos pop, pero es quizá la canción que más me recuerda a The Congregation, hay un equilibrio cautivante entre la atmósfera rock  y la apacibilidad melódica característica de la voz de Einar.

Hasta aquí la mitad del disco, Leashes es una balada interesante, bastante melodramática, casi podemos sentir como nuestra alma se desgarra, otra vez, finalmente se vuelve instrumental para dar entrada a Mirage, que tiene la interesante atmósfera progresiva y un poco futurista, tal vez la canción más heavy de todo el álbum, probablemente el punto más de todo el disco, nuestras mentes vuelan a un mundo desconocido, psicodélico y rítmico, y destaco de entre todo que ¡¡tiene momentos de bajo increíbles!!

“Malina” es la canción protagonista, no pierde el sentido melodramático de este álbum: hay cuerdas, una voz trágica que flota entre lo etéreo, melódico y profundo, segundos electrónicos muy espesos, y un aura espectral rojiza, son muchas sensaciones conocidas con Leprous, pero a la vez un tema difícil de entender. Coma es el segundo tema duro del disco, más veloz, es como un goteo agresivo constante en un lago durante una tormenta, pero con una sensación cálida, que va y viene en el terreno de lo orquestal. “The Weight of Disaster”, una vez más Leprous nos ofrece un tema híbrido de jazz-rock y progresivo, es una manera de avisarnos que Malina está por terminar, tiene muchísimo dramatismo, más del que mi piel ya erizada puede soportar, la letras muy interesantes.

“The Last Milestone” es el cierre del disco, y como final, es ¡impresionante! la voz es casi femenina, no hay guitarras en ésta canción, el carácter es tremendamente artístico, vintage, tiene tal vez un toque un tanto gótico-medieval, no lo sé… ¿es Leprous lo que estoy escuchando?… ¡claro que sí!, no sé muy bien como describir la sensación que provoca, podría catalogarla casi dentro de la música clásica si pudiera, hay algo en mis poros que se estremece con cada vaivén de la voz sublime de Einar, es uno de los finales más estremecedores y melancólicos que he escuchado, definitivamente deja tu corazón palpitando con fuerza una vez que el sonido de la última cuerda muere… sin palabras…

Para concluir, insisto en que el disfrute de este disco depende totalmente del gusto de los fans, quienes tendemos más a la ferocidad probablemente preferiremos sus álbumes anteriores, y está bien, porque esos álbumes ya son y siempre estarán para escucharlos, pero en definitiva creo que la banda ha dejado abierta la puerta a la experimentación jazz-rocker, con una atmósfera llena de eclecticismo y misterio clásico. Malina es un álbum que definitivamente voy colocar entre los progresivos más destacados de 2017.

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